Alejandro Rodríguez | Pesadilla en el Santiago Martín (0-1). Lo que empezó siendo una noche de fiesta en el recinto aurinegro se convirtió en un auténtico cuento de terror. Incapaces de anotar desde el pitido inicial, el Lenovo Tenerife mostró una versión impotente y sucumbió claramente ante Unicaja de Málaga (59-72). Con este resultado, los canaristas viajarán al Martín Carpena con la necesidad de ganar para forzar el tercer partido.
Los playoffs se caracterizan por el juego duro en el que ver el aro se convierte en un premio mayúsculo. Aurinegros y malagueños replicaron a la perfección lo que significa el baloncesto de postemporada y arrancaron con grandes defensas que impedían maniobrar a su rival. Esta intensidad se sumó a los nervios para ver pocas canastas en el primer cuarto. Pese a los intentos de Txus Vidorreta por reactivar la ofensiva local, Unicaja se marchó a la pausa ganando 9-13.
Cinco puntos consecutivos de los visitantes para abrir la segunda manga obligaron al técnico canarista a parar nuevamente el juego y reaccionar. Su respuesta fue la entrada al partido de Moussa Diagne, quien metió ‘más caña’ sobre el parqué, pero que no solucionó el socavón en ataque.
Mientras tantos, Unicaja iba realizando su plan a la perfección con sus dos contra uno al manejador aurinegro y, en el otro lado, encontrando los huecos de la defensa insular. Un triple de Salin al filo del descanso parecía despertar a los suyos, pero la entidad dirigida por Ibón Navarro no se achantó y se fue a vestuarios venciendo por doce puntos.
Un mate de Gio Shermadini en la primera jugada aurinegra parecía el símbolo del cambio de tendencia, pero eso solo existió en la mente de los asistentes al Santiago Martín. Sendos triples de Osetkowski y Brizuela devolvieron al Lenovo Tenerife a la realidad (-16). Para más inri, la impotencia local se vio reflejada en una ‘bomba’ fallada de Marcelinho Huertas y en la poca dureza de Abromaitis al cerrar un rebote.
Con todo, el Unicaja empezó a jugar a placer en estos minutos de partido y la diferencia llegó a los 20 tantos (30-50) tras una canasta de Thomas en la pintura. Los tiros libres aliviaron la pesadilla isleña, pero la defensa andaluza continuó imponiéndose para llegar hasta el 36-54 a falta de diez minutos.
El último cuarto se convirtió en un suplicio para los jugadores canaristas, que fueron incapaces de recortar seriamente la ventaja rival y meterse en el encuentro. Dos triples de Fitipaldo resultaron insuficientes ante la eficaz malagueña en ataque, que se encargó de enfriar cada atisbo de remontada local.
Los seguidores del Santiago Martín no dejaron de animar a los suyos, aunque la esperanza se había borrado de su rostro. Al final maquillaron el marcador, 59-72 y victoria visitante en el primer partido de los cuartos de final. Los de Txus Vidorreta tendrán que ganar en Málaga si no quieren irse de vacaciones, y lo harán con la (casi) seguridad de que repetir esta actuación es prácticamente imposible.