Redacción Deporpress | Julián Calero, modelo continuista con el hormigón de Ramis. El entrenador del Burgos es uno de los técnicos que han sido vinculados a la entidad blanquiazul para ocupar el puesto en el curso 2023/24, en una carrera cuyo anuncio oficial no se sabrá hasta final de temporada, tal como manifestó Mauro Pérez en su última comparecencia de este miércoles.
El preparador madrileño tendría una oferta sobre la mesa para prolongar su estancia en El Plantío, que de momento no habría ofertado, mientras otros clubes como Leganés o el propio Tenerife lo incluyen en su agenda de candidatos, tal como informó cazurreando.
Mientras tanto, los blanquinegros ya empiezan a rastrear un plan B, donde habrían pensado en el cotizado Pacheta para hacerse con sus servicios, como informó Burgos Noticias, aunque el alto caché del ex del Real Valladolid o Elche dificultaría que dichas operaciones fructificaran.
Calero, de la escuela de Ramis
El director deportivo blanquiazul manifestó en su comparecencia que el nuevo técnico del próximo proyecto tendrá una idea de juego similar de juego, en beneficio del aprovechamiento de lo ya construido con el tándem Ramis-Cordero y la plantilla acomodada a esas características, donde el objetivo para la 23/24 es mantener gran parte de esa base.
Calero es el segundo técnico más ‘longevo’ de forma ininterumpida en un banquillo de Segunda División, pues ostenta el cargo desde hace 2 años y 9 meses, solo superado por los 5 años y medio de Miguel Álvarez (Villarreal B).
Después de su paso por el Navalcarnero y Rayo Majadahonda, Calero cogió las riendas del Burgos en la campaña 2020/21 para subirlo al fútbol profesional a la primera. En estas dos temporadas, ha conseguido una permanencia y en el presente curso ha estado luchando por el playoff de ascenso, a pesar de no disponer de una de las mejores plantillas individualmente de la categoría.
El Burgos es el quinto equipo menos goleado de la categoría, con un arranque de año que le convirtió por méritos propios en el equipo más difícil de batir de la categoría. José Antonio Caro mantuvo la portería a cero durante 1.292 minutos, superando el récord de imbatibilidad que ostentaba Abel Resino desde la campaña 1990/91, en su etapa en el Atlético Madrid (1.276’). Precisamente, un gol de Elady Zorrilla acabó con la racha triunfal de los burgaleses.
En Liga, han firmado una línea decreciente. Llegaron a liderar el campeonato de Segunda División, después de ganar 0-2 a la UD Las Palmas, pero la temporada se les ha hecho larga y, pese a tener el objetivo base más que cumplido, han dicho prácticamente adiós al playoff –a ocho puntos a falta de quince en juego-, en parte por una segunda vuelta irregular donde han tenido números de descenso.
Su respuesta viral sobre el estilo de juego
Precisamente, en el triunfo sumado en Gran Canaria que les colocaba líderes, respondió a un periodista de la UD Las Palmas con contundencia sobre el concepto de modelo de juego, que llegó a hacerse viral en redes sociales a nivel nacional.
“La gente lo confunde. Voy a intentar explicarlo como se lo diría a mi hijo. Jugar bonito es jugar bien con balón: hacer un caño, una cabriola, asociarse… eso es jugar bonito. Pero para jugar bien, el fútbol tiene cuatro fases: en defensa, hay que saber jugar bien, qué hacer cuando pierdes el balón y cuando lo robas. Si eso lo haces bien y todo el equipo hace bien esas cuatro fases, jugarás bien al fútbol. Si a eso, le unes mucha capacidad técnica, jugarás bien y bonito. Mi equipo quiero que juegue bien al fútbol de esta manera. Eso no significa que nosotros no seamos capaces de asociarnos, hacer uno contra uno, marcar goles, crear superioridades y atacar la espalda… Somos capaces de todo eso, pero también de nuestras condiciones. Y como lo sabemos, nos ajustamos y sacamos el máximo rendimiento. No quieras ser quien no eres ni hagas un personaje que no es el tuyo. En el Burgos, quien viene sabe lo que hay: trabajo, esfuerzo y compañerismo”.