Redacción Deporpress | Waldo Rubio corta una sequía histórica. Su gol en El Alcoraz para el definitivo empate ante el Huesca (1-1) interrumpió una racha aciaga para los intereses blanquiazules, en los encuentros recientes, lejos del Heliodoro Rodríguez López.
El Tenerife sufría una falta de gol alarmante lejos de la isla, que no se remontaba hasta hace 22 años. Concretamente, el representativo estuvo 545 minutos sin ver portería a domicilio. Del gol de Iván Romero en Santander al de Waldo Rubio en Huesca habían pasado cinco partidos por medio y un trimestre.
Los insulares no tenían una racha tan negativa sin marcar fuera de casa desde la penúltima temporada en Primera División. Por aquel entonces, la escuadra comandada por Pepe Mel encadenó cinco encuentros sin marcar: Espanyol (2-0), Mallorca (2-0), Valencia (1-0), Betis (1-0 y Valladolid (0-0).
Tuvieron que pasar tres meses desde el gol desde medio campo de Iván Ania en El Sadar (0-2 a Osasuna) hasta el triunfo en La Catedral de San Mamés (1-2), en un regalo de Reyes que llegó aquel 06 de enero de 2002, con goles de Bichi Fuertes y Bruno Marioni.
Waldo Rubio, en su mejor momento
El extremo blanquiazul puso fin a un balance negativo que iguala en la cima junto al de principios de siglo como los dos peores registros de esta nueva era. El jugador pacense volvió a ser una de las grandes notas positivas, no solo por su gol, sino también por todo lo que generó y por su explosividad por el carril, generando muchos problemas a la defensa del Huesca.
El ex del Real Valladolid parece haber dejado atrás sus problemas físicos para llegar a esta recta final del campeonato con la flechita para arriba. Marcando en dos jornadas consecutivas, el atacante ha firmado cinco dianas en lo que lleva de presente curso, opositando a ser un pilar fundamental en la campaña 23/24 si las lesiones le respetan.
De hecho, Waldo tiene como objetivo superar sus registros goleadores más positivos en el fútbol más profesional. Aunque supone su mejor dato en Segunda División –donde hasta su llegada a la isla no había apenas jugado en la división de plata-, sus mejores números fueron en Segunda B. Con el Valladolid B, llegó a marcar 6 goles en 24 partidos; y con el Córdoba, 7 en 29 encuentros. Waldo Rubio corta una sequía histórica.