Redacción Deporpress | El ascenso del Mensajero viene con premio doble. El club rojinegro consiguió este pasado domingo un nuevo ascenso a Segunda RFEF, volviendo a las primeras de cambio a la cuarta categoría nacional tras caer el curso pasado.
Sin embargo, no es la única recompensa que tienen como campeones de grupo, ya que dicho éxito les concede una plaza automática en la próxima edición de la Copa del Rey.
Un ascenso atípico
El Mensajero conoció su ascenso en vestuarios, debido a que la jornada del grupo canario de Tercera RFEF no fue unificada y su rival directo, el San Fernando, jugaba una hora antes en Geneto ante el Tenerife B.
El empate de los grancanarios certificó automáticamente su presencia en Segunda RFEF para la campaña 23/24. Sin embargo, el ‘Mensa’ hizo los deberes, venciendo al colista (2-1) con goles de Ale Cruz y Malick.
Con este, los palmeros consiguen su cuarto ascenso a categoría situada por encima de la Tercera, después de lograrlo a Segunda B (1992 y 2015) y los dos recientes a Segunda RFEF (2021 y 2023).
El Silvestre Carrillo, un fortín
La culminación de este nuevo éxito en la historia mensajerista reside principalmente en su fortaleza como local. Los rojinegros cierran la campaña como anfitriones con unos datos arrolladores, sumando un total de trece triunfos, un empate y una derrota en los 15 encuentros en su cancha. Solo cayeron ante el Santa Úrsula (1-3) e igualaron frente al Unión Puerto (1-1).
Con 40 unidades en el Carrillo, cierra la fase regular como segundo mejor local de toda la Tercera RFEF, solo superado por el Real Jaén (43 puntos) e igualado con un Marbella que tiene uno menos en casa, quien precisamente recibe en la última jornada al propio Jaén.
Josu Uribe escribe su nombre en la historia
El técnico asturiano vuelve a escribir una nueva página en la historia del Mensajero. Su idilio se prolonga tras conseguir la salvación en el curso 2015/16 como relevo de Roberto Aguirre, pero en esta ocasión añade su nombre y apellidos en la lista de ascensos rojinegros.
En esta última etapa, ingresó en la entidad mensajerista en febrero de 2022, después de estar seis meses sin equipo.
Su currículo ya contaba con tres cambios de categoría en tiempos pretéritos: consiguió el primer ascenso a Primera en la historia del Getafe, además de dos más a categoría nacional con el Lealtad y Ribadesella.