Redacción Deporpress | El Tenerife visita a un rival herido de muerte. Con la salvación aún por confirmar, el club blanquiazul tendrá una nueva oportunidad de acercarse a los deseados 50 puntos para confirmar la permanencia virtual en Segunda División, a partir de este viernes, con motivo de la salida ante el colista de la categoría: el CD Lugo.
El Lugo, un rival desahuciado
El club gallego está cerca de cerrar su larga estancia en el fútbol profesional, en la que ha sido su mejor etapa dorada de la historia. Los albivermellos no pasaron del 0-0 este pasado domingo en el enfrentamiento en el Anxo Carro contra un rival directo: la Ponferradina (0-0).
La escuadra albivermella ascendió en la campaña 2011/12, donde precisamente compartió grupo con un CD Tenerife que tuvo que quedarse un año más en el infierno. El Lugo se convirtió en un equipo de autor, bajo el sello de Quique Setién en el banquillo, pero desde 2012 se ha mantenido de forma ininterrumpida en Segunda –antes de eso, solo la había pisado en la campaña 92/93-.
El pasado verano se convirtió en un presagio de lo que se avecinaba. Rubén Albés no seguía en el banquillo, a pesar de haber firmado una permanencia holgada con los gallegos; mientras, Mauro Pérez –ahora director deportivo blanquiazul- rescindía cuando le quedaba aún contrato. Ambos tomaron la decisión por desavenencias con la junta directiva, presidida por Tino Saqués.
Asimismo, se producía la retirada durante el final de la pasada temporada de tres baluartes como Carlos Pita –toda una institución en la entidad-, el tinerfeño Iriome González o Fernando Seoane.
El mercado también ha hecho que haya perdido grandes futbolistas. Ya el año pasado tuvo que traspasar a Gerard Valentín, pero en la presente se despidió de Ricard Sánchez –a préstamo y que volvió al Granada para ser uno de sus mejores jugadores-; o el caso de Chris Ramos, traspasado en las últimas horas de mercado al Cádiz cuando era el máximo goleador en el presente curso con siete dianas en 24 encuentros.
Con 26 puntos a falta de ocho jornadas, el desenlace fatal parece únicamente pendiente de ponerle una fecha en el calendario. Y es que tendrían que ganarlo prácticamente todo de aquí al final para conseguir un objetivo que se presenta como una quimera.
El Lugo no gana un partido desde el 17 de diciembre (1-0 al Granada). Desde entonces, han sumado cuatro de los últimos 36 puntos en juego. Como anfitriones, son el peor local de la categoría: 16 puntos en 16 jornadas –un promedio de uno por encuentro-. El Tenerife visita a un rival herido de muerte.