Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El talento gana al cemento. Eso es lo que ocurrió este sábado en el choque entre el Club Deportivo Tenerife y la Sociedad Deportiva Eibar, al que le bastó un único golpe de genialidad en los más de 90 minutos de partido para llevarse los tres puntos de la isla, contra un Tenerife que, a pesar de tener opciones de gol, está muy lejos de tener el acierto de los grandes de la categoría.
Con solo un poco más que nada, el cuarto clasificado se hizo con el triunfo. Un gol en la primera parte le bastó, limitándose a defender el resto del partido ante un cuadro insular que no encontró la manera de ‘desarmar’ a su rival, firmando la segunda derrota consecutiva. Está claro que, cuanto antes, llegar al campamento base de los 50 puntos para empezar a pensar ya en el próximo curso, debe ser el principal objetivo del Tenerife. Eso sí, el tropiezo de hoy no lo mereció.
No mereció el castigo de irse por detrás en el marcador un Tenerife trabajador en la primera parte, que desactivó al Eibar en su ofensiva. Los armeros tuvieron mayor control del balón en estos primeros 45 minutos, pero salvo el gol, no se acercaron a los dominios de Soriano. Por su parte, los blanquiazules trataron de buscar en la izquierda con la profundidad de Nacho recibiendo envíos largos de sus centrales, y el desborde de Iván Romero, algún hueco en la defensa rival, armada con tres centrales.
Ellos dos y Waldo se mostraron como los más activos, aunque es cierto que el Tenerife no dispuso de oportunidades claras de marcar, salvo al final de la primera parte. En líneas generales esta fase del encuentro fue táctica y, como se dirían en lenguaje pugilístico, a los puntos el empate era lo más justo.
El Eibar, que salvo manejar la pelota de lado a lado, sin hacer daño ni parecer tener la intención de hacerlo, encontró petróleo en una de sus pocas incursiones atrevidas. Una pared por su derecha cayó a pies de Corpas, que con su zurda ajustó cruzado un disparo cerca del poste de Soriano, que no podía hacer nada por evitar un tanto de bella factura, con el que los de Garitano, sin merecerlo, se fueron al descanso con ventaja (0-1, 35’), aunque Waldo Rubio (43’), se soltó un zapatazo lejano que comprometió a Zidane, que entre el cuerpo y la cara rechazó como pudo la mejor ocasión para los de Ramis.
En la segunda parte el comienzo fue esperanzador. Al espacio, Waldo se sacó un centro-chut en el primer minuto que complicó la vida a un sorprendido Zidane, en una acción que terminó en saque de esquina.
Se animaba un Tenerife con más mordiente, que ahora sí hacía daño finalizando acciones o, al menos, sacando algunos córner. Y de uno de ellos pudo llegar el empate al cabecearlo desde cerca José León (56’), pero de nuevo Zidane, en la línea de gol, repelió como pudo.
Waldo era el arma más peligrosa sobre el terreno de juego. Calidad y velocidad en la derecha. De una llegada suya (61’) nació un centro raso que se paseó por el área pequeña sin encontrar rematador. Desde luego que el 0-1 era excesivo castigo.
Más aún cuando a los 63 minutos Borja Garcés sí acertó a superar al portero rival, pero el colegiado, con buen criterio, anuló el gol porque el balón tocó en la mano de Corredera, desviándolo para que entrara en la portería visitante. Hasta la suerte le era esquiva a los insulares.
Le vio las orejas al lobo Garitano, que realizó entonces un triple cambio, pero en su ataque para refrescarlo y aportar algo más allá de la absoluta nada con la que habían encontrado excesivo premio. Ahí es nada: Aketxe, Vadillo y Quique, suplentes hoy y titulares en el 90 % de los equipos de la Liga SmartBank, entraban al terreno de juego por Rahmani, Stoichkov y el goleador Corpas.
Ramis aguantaba con los mismos 11, hasta que a los 73 minutos se decidió por José Ángel y Elady en los lugares de Aitor Sanz y Borja Garcés. De esta manera Romero pasó a jugar al lado de Gallego y Elady en banda izquierda. En la otra banda, fundido por el esfuerzo, Waldo dejó su puesto a Teto (81’).
Era un quiero no puedo insular que poblaba el área visitante, con un Eibar serio, sin dejar espacios y esperando rematar a la contra a los locales. No le importaba hormigonar a su equipo Garitano, al que le bastó parapetarse cerca de su portería para espera a sumar una nueva victoria, rompiendo además la imbatibilidad como local del Tenerife en este recién iniciado 2023.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (0): Soriano; Mellot, José León, Sipcic, Nacho; Aitor Sanz (José Ángel, 73’), Corredera; Waldo (Teto, 81’), Iván Romero; Borja Garcés (Elady, 73’) y Enric Gallego.
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
SD Eibar (1): Luca Zidane; Sergio Álvarez, Venâncio, Juan Berrocal, Arbilla; Nolaskoain, Javi Muñoz; Corpas (Vadillo, 65’), Stoichkov (Quique, 65’), Rahmani (Aketxe, 65’); Bautista (Leschuk, 58’).
Entrenador: Gaizka Garitano.
Gol: 0-1 (35’) Corpas marca desde la frontal del área con un disparo ajustado al poste al que no puede llegar Soriano.
Árbitro: Alejandro Quintero González (Comité andaluz). Asistido en las bandas por Busquets Jara cordobés (comité andaluz) y García Lozano (comité andaluz). Amonestó a los locales Sipcic (43’) y Elady (82’); y a los visitantes Corpas (1’), Bautista (18’) y al entrenador Gazika Garitano (79’). Cuarto Árbitro: Mallo Fernández (comité castellano- leonés) Árbitro de VAR: Víctor Areces Franco (Comité asturiano). AVAR: Guzmán Mansilla (comité andaluz).
Incidencias: Partido correspondiente a la 30ª jornada de la Liga SmartBank, disputado en el Estadio Heliodoro Rodríguez López, Tenerife, ante 13.220 espectadores. El CD Tenerife vistió con su indumentaria por el Centenario: pantalón azul y camiseta blanca en violeta. El Eibar lo hizo con pantalón verde y camiseta verde y amarilla. Antes del inicio del encuentro, la Reina del Carnaval de Santa Cruz 2023, Adriana Peña Fumero, realizó el saque de honor. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el capitán, Aitor Sanz, lució un brazalete de color morado. Los jugadores del Club Deportivo Tenerife saltaron al terreno de juego con una camiseta de apoyo a su compañero Riza Durmisi, lesionado de gravedad.