Redacción Deporpress | Un 19 de junio que lo cambió todo. Una fecha maldita para el recuerdo blanquiazul. El Tenerife enfrenta sus dos próximos compromisos del Heliodoro contra dos equipos que le acompañaron en la última fase de ascenso a Primera División. Ocho meses después, viven una realidad bastante diferente, donde los blanquiazules han salido como el actor peor parado.
SD Éibar: Los armeros vuelven a repetir como uno de los grandes favoritos al ascenso a Primera División. Manteniendo parte de su columna vertebral, se han repuesto con entereza al varapalo de quedarse sin ascenso directo en la última jornada del campeonato regular, en un palo anímico que les pasó luego factura en la semifinal contra el Girona, donde fueron superiores pero los gerundense terminaron siendo más letales en el área tras forzar una prórroga. Lejos de venirse abajo, y de nuevo con Gaizka Garitano al frente del banquillo, el cuadro vasco. Situados en el cuarto puesto a trece jornadas del final, solo un punto les separa del ascenso directo y están a tres del liderato. Como mínimo y salvo hecatombe, tienen la promoción prácticamente asegurada.
UD Las Palmas: Parece que los amarillos pueden estar ante su gran año. Firmaron una recta final de temporada 21/22 impoluta que les permitió meterse en el playoff como cuartos clasificados, pero sucumbieron de forma dolorosa en el derbi de promoción contra el Tenerife, con doble derrota incluida. Como en el ‘Cordobazo’, se han levantado y junto a varios retoques en la plantilla, García Pimienta ha construido una máquina que juega bien y que es regular, mandando prácticamente durante todo el año. La fiesta del fútbol canario, que aterrizará después del duelo ante el Éibar y el Oviedo, se produce en un punto donde el alto nivel de puntuación de los cinco primeros reduce su margen.
Girona FC: El gran verdugo del Tenerife en 2022. Hizo saltar por los aires la anhelada fiesta en el Heliodoro durante aquel 19 de junio. Stuani, José León en propia puerta y Arnau silenciaron el recinto de Santa Cruz, que se quedó sin ascenso y no pudo ofrecer un legado a lo sucedido en 2009. Dirigidos por un gran técnico como Míchel, los gerundenses están firmado un grandísimo año en Primera en este retorno, a pesar de perder a piezas importantes como Álex Baena –se quedó en el Villarreal, su club de propiedad-, pero manteniendo una buena columna vertebral de jugadores jóvenes como Arnau, Santi Bueno, Aleix García o Iván Martín, unido a grandes refuerzos como Miguel Gutiérrez, Viktor Tsygankov, Taty Castellanos, Javi Hernández, Toni Villa, Yangel Herrera o Rodrigo Riquelme. A quince jornadas para el final de Liga, son decimoprimeros con 30 puntos y con siete de margen sobre el descenso, teniendo la permanencia virtual a 10 unidades.