Redacción Deporpress | Los nuevos delanteros de Segunda ya marcan diferencias. Tiempo de adaptación corto, rendimiento inmediato. Los grandes refuerzos para el ataque de los rivales del Tenerife han inaugurado su casillero durante este pasado fin de semana, dentro de la vigesimosexta jornada.
El primero fue Manu Vallejo, en el encuentro de apertura del viernes. El atacante del Real Oviedo prestado por el Cádiz marcó el gol del triunfo en los asturianos, aprovechando un servicio desde la derecha para hundir aún más al Málaga (0-1).
De Oviedo, a Huesca. Obeng abandonó la disciplina ovetense para unirse a las filas del cuadro altoaragoneses. Y la carta de presentación no ha podido ser mejor: golazo de chilena y tres puntos para su nueva escuadra ante el Mirandés (1-0).
Uno de los grandes protagonistas ha aterrizado en Vitoria. Entrar en el 62’ y marcar un doblete en cuestión de media hora. Asier Villalibre es el nuevo killer de un Deportivo Alavés que rompió la racha positiva del Éibar, con el búfalo como principal verdugo de los armeros. Poderío en el área para marcar el 1-0 de cabeza y velocidad al contragolpe con calidad exquisita en la definición para sentenciar al contragolpe. El jugador, que se vinculó con el Tenerife, ha sido cedido por el Athletic Club.
En Granada, los pupilos de Ramis son acechados por un asesino del área: Shon Weismann, ya que el ariete cedido por el Real Valladolid solo tardó tres minutos en marcar en el duelo contra el Villarreal B (0-2); el viernes amenazará el arco defendido por Juan Soriano.
En Zaragoza, el fichaje sorpresa a última hora de Cordero también rinde de inmediato: Bebé. Entró en el 46’ y protagonizó el épico triunfo ante el Andorra (0-1), en un tanto en el descuento donde aprovechó su explosividad al contraataque para ganar la carrera a su defensor y definir con calma en el mano a mano.