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La reconstrucción de un proyecto nuevo

Redacción Deporpress | La reconstrucción de un proyecto nuevo. El ‘casi’ ascenso del Club Deportivo Tenerife provocó un gran baile de jugadores en la plantilla el verano pasado. La estabilidad durante toda la temporada 2021/22, con el equipo metido en puestos de playoff prácticamente desde la tercera semana de competición, hizo que tan solo bastaran un par de retoques en un mercado de invierno poco movido para el director deportivo, Juan Carlos Cordero.

Luis Miguel Ramis sacó todo el juego posible (y más), a una plantilla bien compensada, comprometida y en línea con las ideas del entrenador, por lo que lo confeccionado en el verano 21/22 funcionó a las mil maravillas.

Al punto de que solo llegaron a la isla dos caras nuevas durante el mes pasado de enero, y salieron otro par de jugadores. Mario González llegó para reforzar la delantera y formar desde entonces dúo con Enric Gallego. El rendimiento del atacante y los problemas crónicos de pubis de Samuel Shashoua hicieron que el dibujo del técnico fuera un 1-4-4-2 desde entonces, prescindiendo de la media-punta. Y Mario rindió desde el primer día.

Andrés Martín llegó para reforzar la segunda línea del ataque, aunque en el caso del jugador del Rayo Vallecano (a préstamo como Mario), su importancia en el equipo fue secundaria, sin hacerse con un puesto de titular en el equipo, a pesar de las altas expectativas generadas en torno a su figura.

En el otro lado, el pobre rendimiento de Manu Apeh y la incómoda situación del majorero Alberto Jiménez, ‘apartado’ prácticamente desde la primera jornada por Ramis, aceleró su salida a principios de año. El primero recaló cedido en el Alcorcón, pero ni allí brilló ni mucho menos pudo ayudar a evitar el descenso a Primera RFEF del cuadro alfarero. A día de hoy Apeh milita en el Sabah de Azerbaiyán. Por otro lado, Alberto llegó al Albacete de la categoría de bronce y fue importante desde el principio, siendo incluso decisivo un gol suyo contra el Deportivo de La Coruña, para colaborar en el retorno a la Liga SmartBank del cuadro manchego, cuyo arquitecto y valedor es Alfonso Serrano, exdirector deportivo blanquiazul. Pero ni aún así continuó en el Tenerife. Acababa contrato el mes de junio pasado y su contrato no fue renovado.

Tras la decepción de la final por el ascenso contra el Girona, hubo que reconstruir la plantilla. Jugadores que iban a continuar en el Tenerife en la máxima categoría optaron por cambiar de aires al seguir el cuadro insular en la de plata, y Cordero se tuvo que poner manos a la obra. No pudo apostar por la continuidad y mantener el gran bloque y, un año más, prácticamente hubo que configurar media plantilla nueva.

Con el cartel de equipo finalista y a apenas media hora de ser de Primera División, el Tenerife era un buen reclamo para futbolistas y agentes, aunque la obra final de Cordero dista mucho del resultado final logrado el ejercicio anterior.

Hubo nada menos que 14 salidas. Entre los que acabaña contrato y no quisieron seguir o no les fue ofrecida la renovación, los cedidos que volvían a sus equipos y el buen traspaso de Shaq Moore, más del 50 % de la plantilla diría adiós al proyecto. Por el norteamericano el Tenerife ingresó un pellizco de 1,7 millones de euros procedentes de la MLS. Regresaron a sus equipos los cedidos Andrés Martín, Mario González y Víctor Mollejo. Rubén Díez fue cedido al Deportivo de La Coruña. Se firmó la desvinculación de Joselu aun teniendo contrato en vigor, no fueron renovados Alberto Jiménez, Míchel Herrero, Manu Apeh, Dani Hernández, Carlos Pomares y Nahuel Leiva; y buscaron otros destinos por voluntad propia  Álex Muñoz y Álex Bermejo.

Así, y con media plantilla desmantelada, Cordero le dio a Ramis a 10 nuevos jugadores. José Ángel Jurado (Alcorcón), Javi Díaz (Sevilla), Nacho Martínez (Valladolid), Borja Garcés (Atlético), Mo Dauda (Anderlecht), Waldo Rubio (Real Valladolid), Aitor Buñuel (Almería), Iván Romero (Sevilla), Arvin Appiah (Almería), y Andoni López (Amorebieta). De todos ellos y, ahora que se cierra 2022, solo Iván Romero parece titular indiscutible a día de hoy, aunque le costó entrar en los planes del entrenador durante las primeras jornadas de la competición.