Redacción Deporpress | El mandato presidencial más largo toca a su fin. Miguel Concepción ha hecho historia en el Tenerife. Pero seguramente no de la forma que más le hubiera gustado, a golpe de éxitos deportivos. Se marchó el pasado 14 de diciembre el presidente más longevo en la historia del club, el hombre que puso en marcha la Fundación y que reformó la Ciudad Deportiva para ponerla a la altura de estos tiempos.
Se marcha con dos ascensos, uno a Primera División (2009) y otro a Segunda A (2013) que hubiera preferido no celebrar. Porque vino precedido, claro, del descenso a Segunda B de 2011. Ahí tocó fondo su gestión deportiva. Desde el regreso al fútbol profesional ha habido más temporadas grises que ilusionantes. Solo en 2017 y 2022 soñó de verdad con el ascenso. El Tenerife se clasificó para el playoff, pero Getafe y Girona truncaron el sueño.
El mandatario palmero suspende en esa faceta, pero nadie le podrá negar sus éxitos en otras. Por ejemplo, en la económica. Tomó las riendas de una SAD moribunda y ha logrado reducir la deuda por debajo de los 10 millones (si exceptuamos el convenio con CVC).
Durante su etapa en el club (2006-2022) ha tenido siete directores deportivos: Alfonso Serrano, Santiago Llorente, Juanjo Lorenzo, Pedro Cordero, Quique Medina, Víctor Moreno y Juan Carlos Cordero. El primero de ellos, en dos etapas. Además, ha convivido con 19 entrenadores. Dos de ellos, David Amaral y José Luis Oltra, en dos etapas.
Concepción siempre dijo que se marcharía cuando cumpliera las promesas que hizo en 2016. Entonces venció en las elecciones a Pier Luigi Cherubino. La Ciudad Deportiva es su gran legado y haber sido el presidente del Centenario, su premio. Por eso, el no ascenso terminó de poner fecha a su salida. Se decantó por el sindicado de acciones como fórmula y por José Miguel Garrido como heredero en la etiqueta de máximo accionista.
Eso sí, deja a Paulino Rivero como presidente. El hombre que le puso a él en 2o06 y en el que habría querido ‘abdicar’ en 2016 si los poderes políticos se lo hubieran permitido. Se va sin cumplir su mayor deseo: dejar al equipo en Primera. Pero nadie puede negar que Miguel Concepción ha hecho historia en el Tenerife.