Redacción Deporpress | Los dos derbis más importantes de la historia fueron del Tenerife. Es el resumen de una temporada en la que se jugaron cuatro derbis, dos en liga regular y dos en playoff. Solo uno de ellos, el de la primera vuelta, quedó fuera de la esfera de este mágico 2022. Entonces ganó la UD Las Palmas (2-1) gracias a un desvío involuntario de Larrea, en un centro, que despistó a Juan Soriano.
Venía fuerte el 2022 desde el inicio. En el primer partido oficial del año del Centenario, un clásico del fútbol canario. El partido, que ganó la escuadra amarilla en el Heliodoro por 0-1, pudo ser noticia por el gol del tinerfeño Kirian. O por la presencia de hasta ocho canarios en las filas grancanarias por ninguno del Tenerife entre los 14 a los que Luis Miguel Ramis permitió participar. Pero no.
El primer derbi de 2022 estuvo marcado por las restricciones del Gobierno de Canarias al aforo del Heliodoro Rodríguez López. En medio de una intensa polémica, con la Comisión Interterritorial de Sanidad recomendando un 75% de aforo, la Consejería de Sanidad de Blas Trujillo barajó disputar el Tenerife-Las Palmas a puerta cerrada. Finalmente hubo decisión salomónica: 50%.
El daño a la taquilla del cuadro local fue cuantioso. Y al ambiente de un partido de rivalidad, incalculable. Fue un partido frío, casi aburrido. Sin la tensión habitual en estos enfrentamientos. Sin afición visitante en las gradas. El Tenerife tuvo, de hecho, que devolver entradas. Quien quisiera algo así lo logró. Pero los tres puntos volaron a Gran Canaria.
Pocos podían imaginarse entonces que seis meses después se verían las caras en un playoff a vida o muerte en la carrera por el ascenso. La remontada amarilla (9 victorias y 2 empates en las últimas 11 jornadas) le permitió escalar hasta la cuarta plaza. La cedió el Tenerife, ya clasificado para las eliminatorias a tres jornadas del final, perdiendo cada partido hasta entonces.
La eliminatoria empezó en el Heliodoro. Seguramente como mejor le venía a los de Ramis. Aquella tarde del 1 de junio, con Iglesias Villanueva arbitrando, el Tenerife se puso el mono de trabajo y decantó el asunto gracias a un gol de José León. El técnico blanquiazul sorprendió alineando a Mellot como lateral izquierdo y a Shaq Moore en la derecha. Las Palmas dispuso de dos claras ocasiones, una antes y otra justo después del 1-0, pero no atinó.
Lo más destacado del equipo de García Pimienta aquella tarde fueron las declaraciones de su capitán. «Mucha fiesta veo yo aquí. Y me parece bien», dijo Jonathan Viera asegurando que todavía debía pasar el Tenerife por el Gran Canaria. Tres días más tarde, lo que pasó fue un vendaval.
El Tenerife salió en tromba en Siete Palmas. Tres ocasiones en cinco minutos y un gol de Enric Gallego, VAR mediante. González Esteban lo necesitó para validar el 0-1 y para señalar el penalti que dio origen al 0-2. En medio se había lesionado Viera. Las Palmas tiró de orgullo para recortar distancias, pero la eliminatoria estaba ganada. Los derbis más importantes de la historia se habían teñido de blanquiazul.