Skip to main content Scroll Top

De Tenerife para el mundo

Redacción Deporpress | De Tenerife para el mundo. Tres jugadores y un entrenador con pasado en el CD Tenerife, además de un futbolista de origen tinerfeño, completaron la cuota de participantes en el evento deportivo más mediático a nivel mundial: un Mundial de fútbol, con Catar como escenario.

En una cita sin precedentes, ya que se celebró entre noviembre y diciembre en lugar de las fechas habituales del verano por las altas temperaturas estivales en el país anfitrión, hubo un total de cinco naciones representadas con guiño en clave tinerfeña y tinefeñista: España, con Pedri González; Shaq Moore, en Estados Unidos; Japón, con Gaku Shibashaki; Uros Racic para Serbia; y el Tata Martino como entrenador de México.

El jugador de Tegueste fue uno de los que mayor incidencia tuvo en la cita celebrada en el estado árabe. En primer lugar, por su alta relevancia en los planes de Luis Enrique, donde lo jugó todo a excepción de la última media hora del encuentro inaugural ante Costa Rica. En un torneo donde fue de más a menos, como el global de la Selección, el faro tinerfeño apagaría su luz en octavos de final, después de la inesperada eliminación ante Marruecos en la tanda de penaltis.

Shaq Moore cumplió uno de sus grandes deseos en su carrera deportiva, después de entrar en la lista definitiva para EE.UU. en el Mundial. Como era esperado, le tocó asumir un rol secundario, debido a que Serginho Dest fue dueño y señor del carril izquierdo. A pesar de ello, cumplió como revulsivo en los 12’ ante Inglaterra y los 8’ contra Irán. El sueño norteamericano llegó a su final en octavos, con la eliminación frente a Países Bajos (3-1).

Gaku Shibashaki fue una de las notas negativas en la aventura catarí, pero no por los resultados deportivos, sino porque el seleccionador Hajime Moriyasu no le dio ni un solo minuto sobre el verde después de haber tenido un papel más protagonista antes de este evento. De hecho, los nipones estuvieron a punto de hacer historia, pasando como primeros de grupos por delante de Alemania y España, pero la siempre eficiente Croacia frenó su impulso en la tanda de penaltis, después del global de 1-1 en los 120’ de juego.

Peor le fue aún a Uros Racic. El mediocentro serbio tenía una alta competencia en sala de máquinas. Y se marchó con el contador a cero. Pero es que además, Serbia fue una de las decepciones, con una propuesta de juego interesante pero bastante débil en área propia. Dragan Stojkovic lo tuvo siempre en el banquillo y la escuadra serbia se marchó a casa en fase de grupo y como última clasificada.

Quien vivió uno de los sabores más amargos fue Tata Martino. El preparador no pudo superar la fase de grupos, cuando los aztecas siempre habían estado en octavos como mínimo, desde EE.UU. 94; y sin caer a las primeras de cambio desde Argentina 78. No supo dar con la tecla en un grupo donde quedó por detrás de Polonia y Argentina.