Redacción Deporpress | Cordero sigue en el Tenerife de momento. Que el máximo accionista haya dado por finiquitado el asunto no quiere decir que todo sea un mar en calma dentro del club. El director deportivo sigue queriendo marcharse. Y por mucho que la cláusula de rescisión se lo impida en este momento no parece que vaya a cambiar de parecer.
José Miguel Garrido quiso aportar tranquilidad en un momento delicado en lo deportivo y peligroso en lo institucional. El cambio de poderes está cerca. La toma de decisiones es ahora consensuada. Y nadie quiere afrontar relevos de esta magnitud por temor a la reacción de la afición.
En el estado de whatsapp de Cordero se podía leer un mensaje muy contundente: «La defensa de tu territorio es la defensa de tu vida». Lógicamente no ha explicado a qué se refería. Pero estando de actualidad su salida no hay que ser un lince para entender que se refiere al grado de autonomía que tiene ahora en el desempeño de sus funciones. Ese es precisamente su temor: que con el nuevo modelo las cosas cambien.
En declaraciones a Cope Tenerife, Garrido garantizó que no será así. El director deportivo seguirá trabajando «como hasta ahora en el día a día». Solo estableció una diferencia que guarda más relación con el «reporting» (sic) que con la toma de decisiones.
A un mes de la apertura del mercado invernal, mandatarios actuales y futuros del CD Tenerife no quieren volver a escuchar nada sobre la salida del director deportivo. Le piden que haga su labor y refuerce al equipo en la próxima ventana de fichajes. Pero en el fondo saben que Cordero sigue en el Tenerife de momento.