Redacción Deporpress | El CD Tenerife afronta una doble visita a domicilio con una enorme necesidad de ganar. Los seis puntos serían un bálsamo para el proyecto 22/23 y un respaldo significativo para Luis Miguel Ramis y los suyos. Parece difícil. Pero no es imposible. Este equipo ya lo logró y no hace mucho.
La pasada temporada afrontó, ya en la recta final del Campeonato, una doble visita a Lugo y Girona. Cuarto, con el ascenso directo ya lejos y dos equipos pisándole los talones, el cuadro blanquiazul tenía que despejar dudas. Plantarse en la jornada 40 sin sumar hubiera significado comprometer su clasificación para el playoff.
Pero no sucedió. El encuentro del Anxo Carro respondió al relato de tantos otros a domicilio para los insulares. Apenas sucedió nada en la primera parte. Sin ocasiones ni la sensación de sufrir las acometidas del rival, el Tenerife se presentó tras el descanso con la idea de buscar su oportunidad. Y la encontró.
En el minuto 64, Mario González adelantó a los de Ramis. El golpe lo acusó el Lugo que, poco más tarde, encajó el definitivo 0-2. Lo anotó Andrés Martín. Quedaban poco más de diez minutos. Pero sobraron. Los primeros tres puntos de la serie ya estaban en la saca blanquiazul.
Ocho días más tarde, Montilivi. De nuevo, Mario González. Esta vez en la primera parte. Aprovechó la duda de Juan Carlos en la salida y cabeceó a la red (40’). Quedaba toda la segunda parte y, como antes del 0-1, el Girona tuvo el balón y los acercamientos más peligrosos.
Pero aquel Tenerife sólido y con capacidad de sufrimiento, presentó una resistencia numantina. Llegó a sacar Mellot un increíble remate situado en la misma línea de gol que ejemplificó aquella segunda mitad. Los insulares sumaban seis de seis y dejaban encarrilada así su presencia en las eliminatorias de ascenso.