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Las Palmas encaja la primera derrota de la temporada

Redacción DeporPress | La UD Las Palmas cayó como equipo grande en Huesca. Pagó caro su comienzo titubeante, impreciso, ante un rival atrincherado, escondido. Pero lanzó una ofensiva durante una hora para intentar igualar el partido sin encontrar un remate ganador que al menos equilibrara el 1-0 final. Llegó de esta forma la primera derrota de la temporada, aunque las sensaciones generales no fueron las de un equipo perdedor. Sino la de un líder que sabía que esto un día podría suceder.

En esta oportunidad, Las Palmas no abordó el encuentro con la fibra necesaria al encuentro del Alcoraz. Y el Huesca le pasó pronto una factura. Aunque trató de tomar el mando del partido con inmediatez, lo cierto es que su rival dictó los primeros acontecimientos del partido esperando agazapado. Y, además, se colocó en la delantera por la victoria.

Todo comenzó por la banda derecha del ataque aragonés. Por allí transitaba con mucho peligro el extremo Gerard Valentín. A los 3 minutos de juego avisó. Se coló a toda velocidad hasta llegar al área, superando la posición de Sergi Cardona. Incluso disparó con fuerza Valentín para encontrar en el camino el cuerpo de Álvaro Valles. De esa primera jugada, Las Palmas no corrigió esa fragilidad. Porque Valentín volvió a intentarlo y en el minuto 13 volvió a colarse hasta llegar a la línea del fondo. Su pase letal acabó en las redes de Valles tras remate de Carrillo, que estaba en el corazón del área.

El líder no entendía entonces el envite que le planteaba su rival. Aunque por calidad fue capaz de presentarse en un par de ocasiones en el área del Huesca. Los disparos de Viera y Marc Cardona encontraron en su camino a defensas rivales, evitando mayor disgusto para los de Cuco Ziganda.

Las Palmas fue poniéndole candados al balón con el paso de los minutos, mientras el Huesca no tuvo problemas en reducir más los espacios juntando sus piezas para que el partido se le hiciera muy largo a los amarillos.

Después de la primera media hora, el partido ya tenía color absoluto amarillo. Incluso durante cinco minutos, la UD llegó a desarrollar un ataque con varias iniciativas, pero sin determinación en los remates. Sin embargo el Huesca no cometió un solo error defensa y su cadena de hombres tras el balón impidieron que el esfuerzo grancanario tuviera un premio en el tanteador. En realidad, el portero Andrés Fernández no perdía de vista a un balón que no llegaba con peligro a su zona de influencia.

Tres jugadores reactivos utilizó en el inicio de la segunda parte García Pimienta. Se incorporaron primero Álvaro Lemos y Moleiro, mientras a la hora se añadió Fran Pejiño. Porque Las Palmas seguía sin encontrar fisuras ante un rival que se conformaba con el gol y con las carreras a la contra.

El Huesca llegó a celebrar como goles sus jugadas defensivas. En el 65, Jorge Pulido rechazaba in extremis un disparo a quemarropa de Pejiño. En el 68, el portero Fernández se estiraba junto al poste para desviar un libre indirecto de Viera. En el 69, de nuevo un defensa tocaba el balón lo justo para que el chut de Pejiño no encontrara portería. Y así, durante un buen rato, el Huesca se encerró para protegerse de una ofensiva en toda regla donde Pejiño tenía mucha responsabilidad.

El partido seguía cuesta abajo para el Huesca, que apelaba a su sacrificio para mantenerse intacto casi milagrosamente. Las Palmas no lograba sacar de las cuevas de Iwo Yima a sus adversarios, resistiendo como equipo chico toda la tarde. Contaban los minutos como pedazos de una hazaña que consistía en resistir por acumulación de camisetas con barras rojas y azules en el área de Andrés Fernández.

Así hasta el minuto 94, una vez tras otra, pero toda la munición esta vez resultó de fogueo … con una gran ocasión final de Pejiño que malogró por última parada del portero.

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