Redacción Deporpress | Borja Garcés vivió una pesadilla en el último Leganés – Tenerife. El ariete del CD Tenerife, cedido por el Club Atlético de Madrid, tendrá opciones de sumar minutos este próximo domingo, en Butarque, ante la que fue su afición durante el curso pasado: la del CD Leganés. Y lo hará después de vivir un episodio complicado para él durante la última coincidencia entre tinerfeños y madrileños en liga.
El melillense aterrizó en el mercado de verano del curso 2021/22 en el conjunto pepinero con el cartel de jugador diferencial, debido a los buenos números que venía de firmar en el Fuenlabrada en la segunda parte del curso 2020/21, donde marcó seis goles en 21 encuentros. No obstante, su paso por la entidad madrileña no surtió el efecto deseado, a pesar de que marcó cinco goles en 28 choques.
Fue señalado por su entrenador en el Leganés – Tenerife
Uno de sus momentos más amargos lo vivió precisamente durante el pasado 23 de octubre de 2021. El Leganés cayo contra el Tenerife en Butarque (1-2), donde los isleños hurgaron en la herida de un equipo pepinero que no levantaba cabeza.
En la rueda de prensa postpartido, su técnico Asier Garitano no dudó en señalarlo por un acto de indisciplina, en una relación que quedó totalmente rota. En su comparecencia, explicó que había viajado a su ciudad natal, Melilla, para acudir sin el permiso del club a la boda de su hermano. “Mientras sea entrenador del Leganés, este chico no va a jugar con la camiseta de este club. «Hace dos días me pide permiso para asistir a una boda hoy. No le doy permiso, porque tenemos entreno. Sé que se lo pide al club. El club le dice que no puede ir. Sin permiso del club y del entrenador, no viene hoy al entrenamiento y se va a una boda a Melilla. A mí eso me parece una aberración», explicó en aquella rueda de prensa.
«Es una auténtica barbaridad. Yo sé lo que voy a hacer. Yo lo quería, lo pedí yo en verano, pero no acepto esas situaciones. Absolutamente de nadie. Estemos como estemos […] Es una falta de respeto: a mí, al club, a todos…”.
¿Y qué sucedió después?
El jugador grabó un vídeo en sus redes sociales donde reconoció el error, pidiendo perdón al club, entrenador, cuerpo técnico, compañeros y afición. El CD Leganés emitió un comunicado oficial en el que informaba de que se había reincorporado al grupo, después de que se le impusiera una sanción económica.
Mientras tanto, su familia salió en su defensa. «Ha actuado bien, ya que solo ha venido para asistir a la ceremonia religiosa de la boda de su hermano y no a la fiesta«, agregando que nada más terminar el acto había emprendido el viaje de vuelta «para volver a Madrid y poder estar presente en el partido del Leganés ante el Tenerife”. «El avión salió a las 14.30 horas desde Melilla, a las 16.00 ya estaba en Madrid y el partido se disputaba a las 21.00 horas. ¿Qué es lo que ha hecho mal Borja?, nada. Además, antes de embarcar le comunicaron que no estaba convocado. Ha actuado como un gran profesional y un gran hermano. No ha venido a ninguna fiesta, que quede bien claro«, salieron en su defensa.
Garcés no fue convocado más con Garitano, pero solo fue un partido, ya que el técnico sería destituido a la semana siguiente tras perder con la UD Almería. Con la llegada de Mehdi Nafti, volvió a ser uno más en la plantilla. Borja Garcés vivió una pesadilla en el último Leganés – Tenerife.