Skip to main content Scroll Top

El día que el CD Tenerife se entregó al voleibol

Redacción Deporpress | Hubo un día en el que el CD Tenerife se entregó al voleibol, renunció a su preeminencia y cedió por el bien del deporte de la Isla. Un 21 de marzo de 2004 cambió el horario de su partido para evitar la coincidencia con la final de la Champions League de esta modalidad. La jugaba el histórico CV Tenerife Marichal, en el Santiago Martín, y con todo el papel vendido. Lleno absoluto.

Dicen las malas lenguas que el consejo de administración de Víctor Pérez Ascanio, en el que empezó Quico Cabrera como vicepresidente, también tenía miedo a que la afluencia al Heliodoro Rodríguez López se resintiera. Cabalgaba el Tenerife de Martín Marrero por aguas procelosas. Metido cerca del descenso, aún sin reaccionar del todo. Y necesitaba ganar al Xerez para que las opciones de remontada fueran reales.

Por eso, o simplemente por respeto al Marichal, aquella jornada futbolera se disputó en horario matinal. Un doblete de Keko dio los tres puntos a los blanquiazules, que aguantaron más de un cuarto de hora en inferioridad numérica por la expulsión de Roberto Carlos. Era casualmente el partido 400 del Tenerife en Segunda División.

Ya por las tarde, muchos seguidores birrias acudieron al Santiago Martín o se sentaron delante del televisor para ver al CV Tenerife Marichal ganar la máxima competición continental al Despar Perugia por tres sets a dos en la gran final. Este martes regresa de la mano del Tenerife Libby’s La Laguna la Champions a la Isla, al lugar que hizo felices a los amantes del deporte aquella tarde dominical de 2004. El día que el CD Tenerife se entregó al voleibol.