Skip to main content Scroll Top

Un Tenerife irreconocible

Por Rubén Mesa

Un Tenerife irreconocible. La verdad es que, en estas cinco primeras jornadas de la Liga de Segunda División, estamos viendo una imagen que no gusta nada de nuestro representativo. Vemos un equipo muy diferente al de la temporada pasada. Hemos perdido nuestras fortalezas, las que nos dieron mucho rédito la temporada pasada. Debemos ser duros, intensos y agresivos, teniendo mayor rigor defensivo, es decir, todo lo que no estamos haciendo. Le estamos dando muchas facilidades a los rivales, por tanto este no es el equipo que yo quiero ver en el campo.

Hemos recibido goles en cuatro de los cinco partidos disputados, y eso no se puede permitir. Si no trabajamos mejor en los aspectos defensivos, no vamos a conseguir los objetivos previstos. Una de las señas de identidad del equipo, que no se está ejecutando, es no mantener la solidez defensiva, permitiendo goles a balón parado o en rechaces, tras esas jugadas de estrategia. Si no mejoramos eso, vamos a tener muchos problemas esta campaña.

También observamos problemas en cuanto al juego: un equipo sin ideas, sin claridad de fútbol, imprevisible, escaso en la continuidad de su juego, muy fallón en el juego combinativo y con prisas en la finalización de las jugadas. Es cierto que se han dado muchos factores negativos, como las muchas lesiones, una preparación física inadecuada ya que al equipo se le nota la fatiga en el último tramo de partido. Cuando eso se une a que la mayoría de los nuevos fichajes vienen sin hacer pretemporada y deben coger el ritmo con la competición avanzada, hace que se vea un Tenerife que no nos identifica, sin carácter, sin personalidad y sin rigor defensivo. Pero solo llevamos cinco jornadas y debemos seguir confiando en este equipo. Son muchos los equipos que han empezado mal la temporada y la han terminado en los puestos altos
de la clasificación. Se debe tener paciencia, tranquilidad y seguir confiando en Ramis, que es el capitán del barco. Puede que ahora vaya a la deriva, pero con su experiencia al timón, corregirá la ruta y el equipo cogerá ritmo de crucero hacia una buena racha de resultados. Un Tenerife irreconocible.