Redacción Deporpress | Las alarmas se encienden en el Tenerife. El CD Tenerife no pudo encadenar su segunda victoria consecutiva y cayó frente a la UD Ibiza completando uno de los peores encuentros desde que Ramis está en el club.
El encuentro empezó en Can Misses con poco ritmo. Ningún equipo quería empezar por detrás en el luminoso y esto marcó la primera mitad del duelo. Ni Soriano ni Zufato tuvieron trabajo y el descanso hizo acto de presencia sin que se agitara el marcador. Mucho debía cambiar en el partido para que hubiera goles.
No obstante, la dinámica del duelo siguió igual. Se pudo ver algo más de atrevimiento por parte de los dos conjuntos en el arranque de la segunda mitad. Aún así, las oportunidades brillaban por su ausencia. Carlos Ruiz tuvo la más clara para los blanquiazules tras una serie de rechaces en el área balear; pero en el 63′ se confirmaron los malos augurios. En ese minuto Mellot introdujo en su propia portería el esférico. Un gol que a la postre le dio los tres puntos a los pupilos de Javier Baraja.
Golpe duro el que ha encajado esta tarde el representativo en Can Misses. No por el resultado, sino también por las sensaciones. Las alarmas se encienden en el Tenerife.