Redacción Deporpress | Rubén Díez: «Las cosas no me salieron como esperaba». El futbolista del CD Tenerife, cedido en este mercado de verano al RC Deportivo hasta junio de 2023, fue entrevistado a nivel nacional en el diario AS. En ella, el jugador de propiedad blanquiazul habla de su etapa en la isla, así como de su ambición para volver a recupera en Coruña la mejor versión que exhibió en el Castellón.
Año en el Tenerife.- «Estaba contento y superagredecido, pero las cosas no me salieron como me esperaba. Desde el primer momento que supe que había interés del Depor directamente ni me lo pensé. Fue muy fácil llegar a un acuerdo. Muy contento de estar aquí».
Habló con Ramis.- «Sí, claro. Habló conmigo para saber cuál era mi situación y yo le expliqué todo, me apoyó y no puso ningún problema. Me habló muy bien del club, las instalaciones y la cuidad».
A un paso del ascenso en el Heliodoro.- «Las comparo bastante -con el no ascenso del Deportivo ante el Albacete-. Los dos se jugaban en casa, a los dos les valía el empate y los dos tenían un marcador favorable a poco del final. Las dos cuidades estaban volcadísimas, estadio a reventar… Para los dos era muy importante. Para el Depor volver al fútbol profesional tras los palos de los años anteriores y para el Tenerife era volver a Primera después de muchísimos años y recuperar el caché».
Aprender de ello.- «Todas estas situaciones que se viven, tanto las favorables como las negativas, se aprende. Se aprende a controlar los nervios, saber manejar los partidos según las situaciones y, sobre todo, la gente que tiene experiencia debe transmitir y ayudar a los compañeros más jóvenes o que no han vivido algo así.
Aclimatación A Coruña.- «Ahora ya perfecto y asentado. Al principio me costó un poco, por clima. Vengo de Canarias y allí hace todo el año 25 grados. Pero ya muy bien, la cuidad es muy cómoda y no tengo quejas».
Reencontrarse en el Dépor.- «Ojalá salga mi mejor versión, que fue la que di en Castellón. Un jugador asociativo que juega con los compañeros».
Ser profesional, un camino duro.- «La verdad es que me costó mucho llegar. Lo que más me costó, y mucha gente no sabe, fue dar el salto de Tercera a Segunda B. Una vez lo di, el Castellón se fijó en mi pronto y al año siguiente ascendimos. En Segunda tuve bastante protagonismo e hice un buen año en lo personal, pero la pega fue que el equipo descendió. Entonces el Tenerife quiso contar conmigo y fue una oportunidad que no podría dejar escapar por lo que me costó llegar al fútbol profesional. Creo que me había ganado en el campo otra oportunidad de estar ahí».