Redacción Deporpress | Alberto Moleiro mostró este martes su satisfacción tras haber renovado hasta 2026 con el club de su formación e impulso: la UD Las Palmas. Con su naturalidad habitual, el centrocampista tinerfeño explicó que “Las Palmas me dio la oportunidad de estar y ser quién soy. Estoy muy agradecido al club. Tenía ganas de firmar ya y dejar tranquila la cosa”.
“Me intenté aislar un poco sobre mi contrato. Me ha ido informando mi representante. Estaba muy tranquilo porque confío en la gente que quiere lo mejor para mí siempre”. Añadió que “siempre he querido estar en Las Palmas. Me vino de puta madre renovar. Por eso estoy con ganas del próximo año”.
En estas primeras valoraciones en audio oficial, Moleiro advirtió que “estoy con ganas de empezar ya”. Pasará a tener dorsal profesional: “La gente me pide que elija el número 10. Si queda libre, me gustaría obviamente”. Pero “si me toca el 13 o 15 me dará igual”.
“Quiero jugar al fútbol y divertirme. Lo otro, que venga solo”, añadió el internacional juvenil. “He madurado muchísimo. A principio de temporada no estaba asentado en el equipo, pero poco a poco he madurado como jugador y como persona. Las Palmas me ha ayudado mucho”.
Reconoció que en 2021-22 en realidad “esperaba jugar con Las Palmas Atlético. Pero tuve la suerte que Pepe Mel y García Pimienta confiaran en mí. Ahora voy a más el próximo año”.
“Después de los partidos no me acuerdo de las cosas que hago. Luego sí lo saboreo (…) Me quedo con el final, ver a la afición tan metida y llenando el Estadio. Ganar los dos derbis, también, aunque en el play off no pudimos. El año próximo iremos a más”, expresó.
“Ojalá pueda volver a vivir la conexión con la afición. Pido que el próximo año sea mejor”, esgrimió Moleiro al hablar del cariño recibido en el Estadio de Gran Canaria. “Tengo que seguir dando lo máximo de mí. En los últimos partidos lo hice, pero me queda mucho por dar. La próxima temporada seré el yo de verdad, con más confianza y tranquilidad”.
“El final de temporada y cómo acabamos nos dejó con hambre. Tenemos ganas inmensas de volver. Todos acabamos con una conexión ideal con los aficionados”, expresó. “El objetivo es la espinita con la que nos quedamos. A ver si podemos matarla en la próxima temporada”.
“Siempre intento tener unas vacaciones activas. No me gusta parar. Quiero llegar en las mejores condiciones posibles” para el inicio de la puesta a punto.
“El último partido me dejó un poco tocado. Pero ya tengo las pilas recargadas” después de las vacaciones.