Redacción Deporpress | Sergio Rodríguez cierra su ciclo en Milán. El baloncestista tinerfeño pone fin a la aventura en la ciudad italiana, donde ha jugado durante las últimas tres temporadas. Durante esta estancia, el ‘Chacho’ ha ganado la Supercopa de 2020, dos Copas de Italia (2021 y 2022), el campeonato de Liga y llegar a una Final Four de la Euroliga en 2021. Desde la entidad milanesa, el ‘chachismo’ deja huella y califican que se marcha «como un héroe».
A sus 36 años y a falta de oficialidad, su vuelta al Real Madrid Baloncesto parece un hecho que se anunciará más pronto que tarde.
PALABRAS DE DESPEDIDA DEL ‘CHACHO’
Hay lugares que quedan para siempre en nuestra memoria: ¡lugares especiales que te marcan para toda la vida! Me cuesta despedirme de una ciudad donde mi familia y yo nos hemos sentido muy felices. Y estos no han sido años fáciles en ningún lugar del mundo. Milán nos recibió desde el primer día con un cariño inmenso que nos fascinó. Además de ser una ciudad maravillosa, en estos tres años hemos disfrutado de la calidad de vida y el bienestar que nos ha brindado una ciudad tan cosmopolita.
Gracias Ettore por pensar en mí para iniciar este proyecto. Fue una experiencia increíble que nos permitió competir al más alto nivel y lograr los objetivos que nos propusimos. Me divertí mucho, aprendí y, como padrino de mi hijo, todavía tenemos mucho que compartir. Jugar en el Fórum con la camiseta del Olimpia fue fantástico. ¡Mi último partido con la victoria del Scudetto en casa fue el broche final de estos años!
Durante todo este tiempo he compartido momentos emocionantes con mis compañeros, con los entrenadores, con el resto de profesionales que formamos esta familia y, por supuesto, con nuestra afición que siempre nos ha apoyado. ¡Gracias, de verdad, a todos!
También quiero agradecer tanto al Sr. Armani como al Presidente Dell’Orco desde el fondo de mi corazón por el cariño que siempre nos han mostrado. Tu presencia y tu confianza nos han dado la fuerza necesaria.
Estoy muy orgulloso de haber sido parte de su equipo. ¡Gracias! Nos vamos con un recuerdo imborrable de nuestra vida en Milán. Desde el punto de vista deportivo, personal y familiar fue un momento maravilloso.
Tenemos un hijo de Milán y nuestras hijas se van con Italia en el corazón, recuerdos y amigos para siempre. ¡Muchas gracias Olimpia y Milano por creer en mí y por darnos tanto cariño! ¡Vamos Olimpia!