Redacción Deporpress | Así recogen las dos orillas el último baile del derbi canario. Repasamos qué dice la prensa de Tenerife y Gran Canaria en sus crónicas de este domingo, después del pase blanquiazul a la final por el ascenso a Primera División.
Los compañeros de Diario de Avisos titulan con un “Fiestón blanquiazul”. “Redactó anoche una noche memorable en el Estadio de Gran Canaria, donde derrotó con justicia, honor y merecimiento a la UD Las Palmas. Fueron mejores los blanquiazules en el Heliodoro y también en Gran Canaria, especialmente en la primera parte, donde destrozaron al equipo amarillo con dos tantos de Gallego”, relata en su crónica.
En El Día, utilizan un titular con gancho: “Gran Tenerife”. Dentro de su línea descriptiva del encuentro, desarrolla que los blanquiazules se encontraron “bajo un guion hecho a su medida, con un gol tempranero, la lesión del mejor jugador rival en el minuto 40 y sentenciarlo antes del descanso”. Una demostración de fe “para un equipo que no comenzó en el grupo de favoritos y consiguió dos victorias en dos derbis históricos”.
Diferente prisma se observa dese la orilla de la isla vecina. Para La Provincia, “El derbi del siglo acaba en un llanto eterno”. En sus letras, exponen que fueron “expulsados del paraíso de forma incontestable, en una ración de desolación. Caer como héroes, sí; pero inferiores a un CD Tenerife que supo plasmar su boceto táctico en todo momento […] Sobraron arengas y faltó contundencia en ambas áreas […] Es como si hubiese sobrevolado la atmósfera del ‘Cordobazo’ (2014) por el Gran Canaria. Hasta que Viera dejó de competir. Sin el Mesías, no hubo solución ante la ecuación enemiga […] El delantero del ‘Tete’ –Gallego- fue una pesadilla y abrió la cuenta en el primer espasmo. La fiesta fue chicharrera en el partenón del Siete Palmas y solo cabe reconocerlo. Hay que quitarse el sombrero”.
Por último, desde Canarias 7 hablan de que “Llora Jonathan Viera, Gran Canaria sucumbe a las lágrimas”. En su visión del partido, expresan que fue “la crueldad en su máximo apogeo. Despedirse así, ante el eterno rival, el CD Tenerife, rompe el alma. Tuvo que luchar contra todo la UD, que desde el minuto 4 vio cómo se le complicaba la película cuando Valles midió mal y Gallego se alzó sobre el andaluz para cabecear al fondo de la red […] El Tenerife, curtido en esto del fútbol rocoso, se limitaba a sacar el rodillo cuando los de amarillo se acercaban al área. A cinco para el descanso, se acabó todo”.