Redacción Deporpress | El Tenerife se cae por líneas. La afición del CD Tenerife se pregunta por qué el bajón de su equipo en las últimas jornadas. Apenas ha sido capaz de sumar 4 de los 18 puntos en juego y eso les ha llevado a plantearse ya si los blanquiazules serán capaces de mantenerse en puestos de playoff cuando termine la temporada regular.
Hay síntomas claros del porqué el equipo ha dado ese bajón de rendimiento y resultados. Uno de ellos pasa lógicamente por la defensa. No solo referido a la caída en la regularidad de los defensas, sino al trabajo defensivo en conjunto de todos los jugadores de campo.
El representativo ha encajado 10 tantos en esos seis encuentros y lo más relevante es que el conjunto canario no ha podido dejar la portería a cero en ninguno de los duelos. Este era un factor primordial para los de Luis Miguel Ramis. Juan Soriano había logrado estar con su portería a cero en 13 jornadas de las 28 antes de esta mala racha.
El propio entrenador hizo un diagnóstico claro nada más terminar el partido contra el Zaragoza. “Nos llegaban con facilidad en transiciones y es algo que manejábamos bastante bien y en ataque. No hemos reaccionado a las pérdidas. Cuando atacas mal te desordenas, la vuelta, el repliegue…no existía. Hemos sido fuertes anteriormente, con equilibrio. Nos cogían en situaciones de juego que manejábamos muy bien, por eso somos el equipo menos goleado. En defensa casi estábamos 4-2-4 y no ajustábamos bien”.
Múltiples serán los factores que han llevado al Tenerife hasta este momento, el más delicado de la temporada. Como el estado físico puntual de algunos jugadores, el colectivo. Además de rendimientos individuales que no están siendo los que eran en el tramo ‘bueno’ de los insulares. Y, además, las bajas por sanciones, lesiones o COVID. Todo ha sumado para que el equipo haya perdido su ritmo de puntuación. El Tenerife se cae por líneas.
Por líneas poco se le puede achacar a Soriano. El portero está salvando goles imposibles y, a día de hoy, es el futbolista más regular de la plantilla, de los pocos que no solo no ha bajado su nivel, sino que lo ha aumentado. En defensa la lesión de Álex Muñoz ha hecho mucho daño por el alto nivel que estaba mostrando y su capacidad para estar en las dos áreas. Además ni Carlos Ruiz cuando regresó al once inicial, ni el partido el otro día de la pareja formada por Sergio González y José León ganaron duelos a los delanteros maños.
El único punto favorable en las últimas semanas es el carril derecho, en el que las buenas actuaciones de Moore elevan la competencia sobre un Jeremy Mellot que también ha actuado por la izquierda. En cualquier caso la defensa se ha visto desbordada en los último partidos al ser ‘cogida a la contra’ por los rivales en sus transiciones ofensivas, cuando el Tenerife no se ha mantenido junto y replegado; señas de identidad durante todo el curso.
En el centro del campo los pivotes parecen jugar más abiertos teniendo que jugar más descubiertos. Como Ramis explicó, el equipo juega más largo y eso les obliga a un sobreesfuerzo. Además, por delante la línea de las medias puntas aporta menos trabajo defensivo. Víctor Mollejo ha perdido cuota de protagonismo. Rubén Díez despareció hasta tener algunos minutos el sábado pasado. Andrés Martín, fichaje de invierno, no termina por rendir desde ese costado derecho y aporta más en ataque que en defensa.
En la izquierda Elady Zorrilla no está al mismo nivel que en el primer tramo de competición, e incluso se ha visto relegado al banquillo últimamente. Por último, Samuel Shashoua se ha visto lastrado a participar apenas 20-30 minutos cuando su pubalgia le ha dejado. Teniendo en cuenta que el británico era titular indiscutible al inicio de la liga SmartBank aportando fútbol y goles, esta merma ha perjudicado mucho al equipo.
Y en la referencia ofensiva, salvo el doblete que logró Mario González cuando jugó por primera vez en el Heliodoro, el burgalés no ha podido aportar mucho más precisamente porque el juego del equipo ha caído bastante. No le llegan balones claros para rematar. Y Enric Gallego, primero por COVID y luego por sanción, ha sido baja capital en las últimas semanas, cuando con 8 tantos es el segundo máximo goleador de la plantilla.