Carlos Hernández | Marcelinho hace lo que quiere cuando quiere. Una victoria 99-97 frente al colista no parece ser la mejor de las noticias, pero la realidad es otra. El Coosur Real Betis dio guerra desde el principio y luchó por el partido como nunca. Esta victoria encarrila los dos siguientes encuentros ligueros para el Lenovo Tenerife de cara a subir puestos en la clasificación.
Los visitantes propusieron un ritmo de partido atípico, buscando canastas rápidas y transiciones constantemente. Bruno Fitipaldo comenzaba con confianza a raíz de un triple y varias jugadas con Gio Shermadini. Por parte del conjunto bético, Evans desajustó la defensa tinerfeña a raíz de penetración tras bote y servicios a las esquinas. Burjanadze anotó dos triples consecutivos en la esquina gracias a esa ofensiva que planteó el Betis.
Ante la falta de ritmo, el conjunto de Vidorreta se apoyó en Shermadini para engancharse al encuentro. El pívot georgiano anotó 8 puntos en el primer cuarto. Marcelinho Huertas entraba probando y acertando en el tiro de media distancia. La contienda se igualó al final del primer cuarto, hasta que los visitantes anotaron un triple sobre la bocina para irse tres arriba.
El segundo cuarto comenzó con fantasmas de la derrota en el derbi, muchas pérdidas no forzadas para el Lenovo. Al minuto del cuarto, Txus Vidorreta pidió un tiempo muerto tras un parcial del Betis 7-0. Los triples desde el lado débil en las esquina y 45º entraban como si nada para los andaluces. Bertans estuvo imparable, por destacar a uno en particular, con 12 puntos al descanso.
A mitad del cuarto el Lenovo volvió a reestructurarse y consiguió bajar de los 10 puntos de déficit a falta de 5 minutos. Fitipaldo y Huertas empezaron a encontrar huecos en la defensa y anotando canastas cómodas. La lucha por la segunda jugada le dio vida al conjunto aurinegro, que no daba un balón por pérdido. Kyle Wiltjer ayudó a cerrar el cuarto con 6 puntos en los últimos compases. Así se llegaba al descanso solo cuatro abajo, una distancia muy respetable tras la incertidumbre mostrada en los primeros veinte minutos.
Con la reanudación la afición se metió de lleno en el encuentro. En cuestión de dos jugadas con triples de Sasu Salin y Marcelinho, los tinerfeños estaban por delante en el marcador. El técnico rival, Luis Casimiro, se desesperaba ante los fallos de sus jugadores. El Lenovo había ajustado piezas en defensa y no mostraba ningún hueco.
A raíz de sentirse cómodos en defensa, Bruno Fitipaldo tomó las riendas en ataque. El base uruguayo comenzó a sacar faltas sin cesar, que pusieron al conjunto local en bonus a mitad del cuarto. Se le veía con un extra de motivación y libró un gran duelo de anotación contra Bertans. La ventaja local máxima tras un triple final de Doornekamp.
El partido llegó al final con todo por decidir. Marcelinho seguía agresivo en ataque y sin darle respiros a los defensores. Sergio Rodríguez falló dos triples abiertos que podrían haber sentenciado el encuentro o al menos dar un colchón para los locales. Los problemas comenzaron a raíz de la expulsión de Doornekamp por faltas. El final de partido estuvo dominado por canastas en ambos lados sin respuesta. Marcelinho, de menos a más, fue capaz de aportar esa anotación y calma que requería el equipo de Vidorreta. A raíz de asistencias y su tiro de media distancia mantenía al equipo igualado o por delante. Los béticos gracias a dos jugadas de Wiley lograron empatar el partido con 20 segundos por jugar. El mismo Marcelinho no fue capaz de convertir el tiro decisivo y el partido se marchó a la prórroga.
La tónica continuó en el tiempo extra, Marcelinho guiaba en ataque y el Betis respondía. Evas anotó 7 puntos consecutivos para los andaluces, pero el conjunto aurinegro no soltaba el pie del acelerador. Vidorreta, al más puro estilo Cholo Simeone comenzó a pedir a la grada que animase todo lo posible. Las canastas ‘imposibles’ de Marcelinho le dieron el triunfo 99 a 97 frente a un gran Coosur Real Betis.