Redacción Deporpress | El CD Tenerife cuenta con un total de seis futbolistas de su propiedad cedidos fuera de casa: Alberto Jiménez, Manu Apeh, Joselu Moreno, Jorge Padilla, Borja Llarena y Elliot Gómez. Todos ellos salieron durante dos de las últimas ventanas, veraniega o invernal, en búsqueda de minutos que les otorguen credibilidad en el representativo, pero deberán regresar este mes de junio al club blanquiazul que ostenta su propiedad.
Alberto, el más beneficiado
Con un talento y veteranía contrastada, Alberto Jiménez ha sido el futbolista que ha aterrizado con mejor pie desde fuera de la isla. El majorero se ha convertido en un fijo dentro de los planes de Rubén de la Barrera, pero en el doble pivote.
Debido a su patente pérdida de protagonismo en el Tenerife, la salida en enero del jugador de La Oliva le ha permitido reencontrarse con su mejor versión, siendo parte participe para que el Albacete haya alcanzado el liderato de su grupo, que le permitiría el ascenso directo a Segunda División. De los nueve partidos jugados, en siete de ellos ha completado los 90 minutos.
En la isla, cuenta con contrato hasta junio de 2023, así que quedará por ver si cumple con su ciclo en el representativo blanquiazul o, sin embargo, podría convertirse en una de las apuestas de Alfonso Serrano para la entidad del Carlos Belmonte más allá de verano.
Manu Apeh, titular en Segunda
El nigeriano salió este pasado mes de enero, ante la entrada de Mario González. Con contrato hasta junio de 2023, el atacante suma un gol y dos asistencias en seis partidos con el conjunto alfarero.
Conocido por el técnico del Alcorcón de su etapa juntos en el Tenerife, Fran Fernández le ha dado galones en la titularidad, por lo que el ariete africano ha podido demostrar sus intenciones para hacer ver al resto que cuenta con calidad para permanecer en el fútbol profesional, aún en un equipo que vive como colista de la categoría y prácticamente sentenciado en su camino hacia la Primera RFEF.
Línea irregular para Joselu, Jorge y Elliot
Joselu Moreno no ha podido reencontrarse con su mejor versión donde fue máximo goleador de la categoría: el Lugo. El buen rendimiento de futbolistas como Chris Ramos, José Ángel Carrillo o Manu Barreiro le ha cerrado puertas en los planes de Rubén Albés. Salvo un goteo de titulares y un par de partidos con rol de revulsivo, el jugador propiedad del CD Tenerife apenas ha tenido protagonismo: 385 minutos y 2 goles. Tiene contrato en la isla hasta junio de 2023.
Para Jorge Padilla, el filial del Levante ha sido su primera salida fuera de las islas. El jugador natura de Fuerteventura ha bajado dos escalones, concretamente hasta la Segunda RFEF, donde su rango de minutos es alto: 1.270. No obstante, hasta la presente fecha, no ha terminado de explotar, al menos en términos estadísticos, con 3 goles en 20 encuentros. Cuenta con contrato en el Tenerife hasta junio de 2025.
En el caso de Elliot, su cesión fue a la misma categoría que Jorge, pero en un histórico en horas bajas: el Hércules. El jugador que ha forjado parte de su formación en la cantera blanquiazul comenzó con un rol activo, pero ha ido perdiendo peso en las alineaciones durante este 2022. El extremo venía además de un año a préstamo en el Valladolid Promesas donde una lesión frenó para de su progresión. Hasta la fecha, suma 16 partidos repartidos en 725 minutos y un único gol. El de Güímar cuenta con contrato hasta 2023.
Borja Llarena se topa con el calvario de las lesiones
Un año para olvidar para el canterano blanquiazul, quien durante esta temporada ha sufrido varias roturas musculares que le han impedido contar con protagonismo sobre el verde: en el primer tramo de campeonato, en un buen escenario como el Costa Brava de Primera RFEF, donde su papel fue testimonial. Recuperado de su lesión, en enero se rompió su cesión en Cataluña para irse más al norte, con destino al Gernika. Sin embargo, una nueva lesión, esta vez de cuádriceps, le ha dejado en el dique seco. El Tenerife se reserva una opción para prolongar su relación con el futbolista más allá de junio de 2022.