Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Samantha Tormo: «Todavía quedan barreras por derribar». El CD Tenerife cuenta en su estructura deportiva con cada vez más profesionales mujeres sobradamente preparadas para realizar sus cometidos en una entidad profesional de tal calibre en el ámbito del deporte.
Entrenadoras, preparadoras físicas, fisioterapeutas, psicólogas…En prácticamente casi cualquier área del club se puede ver ejercer con total normalidad el desempeño de mujeres en el representativo, y quizá uno de los primeros exponentes sea Samantha Tormo.
La entrenadora del Cadete cumple su sexta temporada en la cadena de filiales, y tras unos últimos años ayudando a Cristo Marrero a dirigir el División de Honor, está al mando ahora del cadete.
“Llevo en el CD Tenerife desde 2016 dando guerra y me va muy bien, cada día mejor”, señala en una entrevista a Deporpress, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer este 8 de marzo. “Al final ese han ido incorporando compañeras nuevas, entrenadoras como Ainhoa Meléndez o Patricia Dévora, pero también en otras áreas como fisioterapeutas. La verdad es que el club ha vivido un progreso respecto a la figura de la mujer dentro de la estructura”, reflexiona la preparadora.
Tormo pone como ejemplo de igualdad al Club Deportivo Tenerife, explicando que la llegada de la mujer a los banquillos masculinos “algún día tenía que llegar y el club lo está haciendo muy bien. Cada año, cada temporada intenta incorporar nuevas caras”. Como una de las primeras caras femeninas en el apartado deportivo de la entidad nos cuenta que ha tenido “compañeras entrenadoras que han visto que yo he podido llegar al Tenerife y se han dado cuenta de que tienen abierta la posibilidad de llegar también, y seguir creciendo”.
Eso sí, reconoce también que en el deporte en general, “nos quedan muchísimas barreras por derribar. En mi caso de los juveniles no he pasado, así que todavía queda. Pero el trabajo de entrenador no se le da a cualquiera, hay que trabajar duro para optar a esos puestos”. En este sentido explica el muro que todavía no ha caído: ver mujeres entrenadoras dirigiendo equipos profesionales. “Aún falta ver en Primera División, Segunda, Primera RFEF y Segunda RFEF primeras entrenadoras, segundas entrenadoras, analistas…Existe la figura de la médica, incluso delegadas de equipo, pero en lo que es la responsabilidad de toma de decisiones todavía nos toca rascar un poco”, apunta.
Otra barrera a franquear es igualar los salarios independientemente del género. “Ahora mismo las jugadoras están luchando por sus derechos salariales por un contrato y que tengamos los mismos derechos que un hombre futbolista. Y esto no es algo de hace 50 años, es de hace dos años. Luego habrá que luchar por otras muchas cosas que nos faltan para llegar al menos a los niveles en los que están los hombres”, y concluye que ha tenido la fortuna de no tener que lidiar con ningún episodio de machismo desempeñando sus funciones en el Tenerife: “Yo no he vivido ningún episodio machista en ningún campo, sinceramente, o al menos no lo he escuchado. Al final estoy muy centrada en el equipo y en el trabajo que tengo que hacer, intento no prestar atención a los comentarios fuera del campo”.