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Yo también soy de Ramis

Por Rubén Mesa

Desde que se inició la temporada de la Liga de Segunda División, se han producido muchos debates en los que la gente habla del entrenador del Tenerife, Luís Miguel Ramis.

En el inicio de la liga, cuando las cosas marchaban bien, aparecían algunas críticas sobre el juego del equipo. Es verdad que no era un juego brillante, pero sí era eficaz, ya que se ganaba tanto en casa, como en campos difíciles como los del Huesca, Fuenlabrada, Real Valladolid, Zaragoza o el de la Ponferradina, entre otros.

En los distintos tramos de la campaña se producían rachas positivas, ganando en varias ocasiones dos partidos consecutivos y después de esas rachas aparecía algún tropiezo, que era normal, debido a los buenos equipos a los que se enfrentaba y que hacen tan complicada la Segunda División.

El entrenador ha sabido afrontar esos tramos difíciles de la temporada aportando su sabiduría, su experiencia en esta categoría y dándole al  equipo una clara filosofía de trabajo y juego. Este Tenerife ha sabido reponerse, en  muchos momentos de la competición, a las adversidades para estar en gran parte de la temporada en las posiciones que dan derecho a jugar los playoffs.

Ramis ha hecho que la gente olvide las críticas y que nuestra afición cada vez esté más ilusionada con el equipo, provocando que aumente el número de aficionados que acuden al estadio a animar al Tenerife, de manera que en el último partido se rozó el aforo máximo permitido.

Estas últimas semanas su trabajo ha sido elogiado por el director deportivo Juan Carlos Cordero, por la vicepresidenta Milagros Luís Brito y por Carlos Ruiz, uno de nuestros capitanes, en la rueda de prensa telemática del pasado jueves, en la que le ha mostrado su apoyo diciendo: «todos los jugadores estamos a muerte con nuestro entrenador».

Es difícil no ser de Ramis si ha sido capaz de poner al Tenerife en cuarta posición, con sus opciones intactas a falta de 16 partidos y estar compitiendo con plantillas que son superiores, tanto en la calidad de sus jugadores como en el aspecto económico, como por ejemplo el Éibar, Almería y Real Valladolid. Ramis ha sido quien ha dado forma al equipo, junto con el director deportivo, para tener una plantilla competitiva, que se deja la piel en el campo en cada partido. En lo que resta de liga tal vez nos encontremos ante éxitos y derrotas, pero, pase lo que pase, siempre creeré en nuestro entrenador.