Redacción Deporpress | Tras probar otras disciplinas deportivas tales como la natación y la gimnasia rítmica, Maite Cazorla (Las Palmas de Gran Canaria, 18/6/1997) se decantó por el deporte en el que había destacado su apellido a través de sus hermanos. Sus primeras canastas fueron para el casillero de las Teresianas, luego jugó par el CB Islas Canarias, Canterbury y Siglo XXI.
Su sino, como el de muchos canteranos canarios con proyección y metas más allá del propio deporte, la llevó a Estados Unidos, donde se convirtió en la primera jugadora nacional en disputar una ‘Final Four’ de la NCAA. Del Ducks de la Universidad de Oregon, al Atlanta Dream de la WNBA. Su periplo en territorio yanqui fue todo un aprendizaje. También fuera de las canchas, donde no solo adquirió el inglés sino se graduó en psicología.
Su progreso la ha llevado a ser, en la pasada temporada, la jugadora nacional revelación de la mano del Perfumerías Avenida. Además, se ha afianzado en la selección española. Sus valores, actitud y constancia, la triple amenaza con la que nada le puede hacer frente.
Federación Canaria de Baloncesto: ¿Cómo se encuentra?
Maite Cazorla: Me encuentro bien física y mentalmente. Justo acabo de pasar el covid, así que estoy recuperándome poco a poco.
FCB: ¿Cuánto de importante resulta el criarse en un entorno que favorezca la práctica deportiva y los hábitos de vida saludable?
MC: El entorno del que te rodeas es muy importante. Y tengo la suerte de tener una familia y unos/as amigos/as que me han apoyado y ayudado en mi vida. El favorecer la práctica deportiva y los hábitos de vida saludable es súper importante. El comer bien, es decir, tener una dieta saludable y variada; descansar; cuidar tu cuerpo y mente es igual, o incluso más importante que el entreno técnico o táctico.
FCB: ¿Qué le dicen sus hermanos?
MC: Mis hermanos siempre me recuerdan que están orgullosos de mí. Al ser exjugadores de baloncesto (Juan Pedro y Carlos formaron en el Baskonia), suelen ser bastantes exigentes conmigo con el afán de que siga mejorando día a día.
FCB: Hablemos de sus inicios. Cuéntenos qué recuerda de ellos.
MC: Siempre he estado ligada a algún deporte. Recuerdo empezar con la gimnasia rítmica, luego estuve en natación. Cuando tenía seis años, empecé a jugar al baloncesto en mi colegio, en el patio de abajo de las Teresianas. Tengo poquitos recuerdos de esta etapa ya que era muy pequeña, pero lo que nunca me olvidaré es de mi entrenador César, que siempre que preguntábamos contra quién jugábamos, nos decía: “contra el que se ponga delante”.
De mi etapa en el Caja, tengo buenos recuerdos y anécdotas. Entrenaba muchas veces en Rodríguez Monroy y, de vez en cuando, en la Paterna. Me acuerdo de jugar Campeonatos de Canarias, sectores de España y Campeonatos de España. En concreto, recuerdo que, cuando era mini basket, fui a un Campeonato de España con las infantiles -generación de Leticia Romero- y quedamos campeonas.
– En mi etapa con el Canterbury, que fue solo un año, ya que luego me fui al Siglo XXI, me ayudaron a seguir formándome como jugadora; resultó ser una etapa muy bonita. Me acuerdo de muchos momentos, pero uno de los que mencionaría es el Campeonato de Canarias infantil, donde ganamos la final contra mi exequipo, el Caja; fue un choque muy emocionante.
FCB: ¿Cuál es el aprendizaje más destacado de esas etapas?
MC: Independientemente de lo técnico y lo táctico, lo fundamental fueron los valores básicos. Sobre todo los de trabajar en equipo y tener constancia
FCB: ¿Qué le diría a todas esas jugadoras canarias que sueñan con alcanzar sus cotas?
MC: Que sigan soñando, pero sobre todo que trabajen. Al final, todo esfuerzo tiene su recompensa y está claro que en este deporte, como en cualquier otro, el trabajo, la persistencia y el cuidarse física y mentalmente es súper importante.
FCB: El año pasado fue distinguida como la jugadora nacional revelación… ¿cuál es la siguiente meta?
MC: Quiero seguir mejorando y ayudando al equipo (por el Perfumerías Avenida de Salamanca) a llegar lo más lejos que se pueda. Quiero intentar ser la mejor versión de mí misma.