Iván Barrera Dorta (Santa Cruz de Tenerife) |El partido arrancó con un ritmo tremendo. A base de intensidad y una presión alta, el representativo lograba tutear al todopoderoso cuadro azulgrana. Las fuerzas estaban muy igualadas, lo que hizo que la primera oportunidad clara del encuentro la tuviera Cristina Martín Prieto. Sin embargo, la envió a las nubes cuando el único escollo era Sandra Paños.
¿Y qué pasa cuando perdonas a estos tipos de equipo? Que te matan. Casi en la siguiente jugada, las chicas de Jonathan Giráldez organizaron un buen ataque por el perfil zurdo con la mala suerte que Pisco se introdujo el balón en su propia portería. En el 25’ ya campaba el 0-1 en el luminoso.
Este gol afectó mucho a las de La Palmera, haciendo que casi sin darse cuenta en el 29’ las blaugranas aprovecharan la desconexión local para poner el segundo en la cesta con el tanto de Hansen tras una serie de rechaces en el área guerrera. Tras esto, el resto del primer periodo fue un monólogo catalán y con estás pésimas sensaciones llegaba el tiempo de descanso.
Para cambiar el rumbo del choque Francis Díaz movió piezas. Dio entrada al verde a Koko y a Silvia Doblado, en detrimento de Blom y Paola Hernández. No obstante, la reacción no duro mucho ya que en el 48’ Rolfo batía a Cáceres y la distancia se incrementaba con el 0-3.
A partir de este momento, las pulsaciones se tranquilizaron durante varios minutos. El Granadilla tenía algún acercamiento con peligro, pero el Barça estaba muy cómodo. En el 64’ las de la ciudad condal daban otra estocada; Martens realizaba una gran jugada individual y a placer remataba el encuentro con el cuarto gol.
La UDG Tenerife era un títere en manos del vigente campeón de la Champions League y en el 69’ Martens volvía a perforar la portería canaria. El 0-5 se establecía en el luminoso y aún quedaba mucho tiempo por delante. Las blaugranas olieron la sangre y no pisaron el freno; lo que tuvo como consecuencia que en el 74’ Patri Guijarro hiciera el sexto tanto del duelo. La goleada comenzaba a ser muy dolorosa.
Las azulgranas no tenían piedad. Oshoala, que regresaba después de su lesión de rodilla, se sumaba a la fiesta poniendo el 0-7 en el 89′. Finalmente el resultado no se movió más. Derrota muy dura para las pupilas de Francis Díaz. Toca olvidar esta derrota lo antes posible y pensar que sacar un resultado positivo ante el mejor equipo de Europa era una tarea casi imposible.