Redacción DeporPress | El CD Tenerife lo intentó todo en Lezama, pero no pudo traerse los tres puntos de vuelta a la isla. La SD Amorebieta se amparó a la figura de Marino, que evitó el triunfo visitante con unas paradas de mucho mérito.
El partido arrancó con mucho ritmo. Tanto el cuadro local como el representativo salieron a por el encuentro y el intercambio de golpes fue un hecho en los compases iniciales. Sin embargo, lo impensable ocurría en el 14′. Juan Soriano cometía el primer error de toda la temporada y le regalaba el gol a Guruzeta, que no fallaba a puerta vacía. El escenario se ponía muy difícil.
Pese a esto, los hombres de Ramis no le perdían la cara al choque. Siguieron picando piedra y en una acción revisada por el VAR llegaba un penalti a favor de la escuadra tinerfeña. Desde los once metros Enric Gallego no perdonaba y las tablas subían al luminoso. Este chute de moral le dio alas a los canarios que casi consiguen darle la vuelta al marcador con una buena ocasión de Mollejo. No obstante, el resultado no cambió llegando el descanso con el 1-1.
La salida de los vestuarios decantó por completó la balanza del lado blanquiazul. El Tenerife se convirtió en el dueño de la contienda y el portero del Amorebieta, Marino, estaba siendo el salvador en Lezama. Primero con una parada antológica a Bermejo y luego otra a Gallego mantenía con vida a los vascos. El reloj corría. Lo del representativo se podía catalogar como acoso, en cambio no era el día y la pelota no entraba en la portería rival. Finalmente, la remontada tinerfeña no se concretó.
Gran partido del ‘Tete’ en Lezama que por mala fortuna no pudo concretarse con la victoria final. En un día como hoy nada se puede reprochar al equipo.