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De la desazón a la esperanza

Redacción Deporpress | De la desazón a la esperanza. El CD Tenerife 2021/22 ha devuelto la esperanza, la ilusión a su sufrida afición, que ha visto como innumerables proyectos deportivos cada verano se agotaban apenas en octubre, noviembre; al inicio de cada curso.

Pero esta temporada está siendo muy especial. De nuevo con la afición en las gradas del Heliodoro tras la pandemia, y en año de Centenario, el equipo, toda la plantilla y cuerpo técnico comandado por Luis Miguel Ramis, han situado a los blanquiazules en tercera posición, y a un solo punto del ascenso directo cerrado este 2021…y con la perspectiva de empezar 2022 en un derbi canario contra Las Palmas que, de darse bien, situaría a los amarillos nada menos que a 10 puntos por debajo en la clasificación y, si los resultados acompañan, ya sí en ascenso directo.

El Tenerife de la anterior campaña acabó con unos insulsos 52 puntos en la clasificación, poco más que los suficientes para salvar una temporada más de manera gris, muy gris, y al menos sellar la permanencia en la Segunda División. Había arrancado este 2021 con apenas 20 puntos en la clasificación, solo un por encima del descenso, y eso gracias al 2-0 con el que acabó 2020 ganando al Girona, ya con un Luis Miguel Ramis en el banquillo insular, que había reemplazado a Fran Fernández tras 13 jornadas de Liga.

A ese triunfo le seguirían además otros contra Castellón y Cartagena, que dieron aire a los tinerfeños. Mejoró mucho los resultados el Tenerife con Ramis en el banquillo, equilibrado desde una buena solidez defensiva injustamente criticada en muchas ocasiones, aunque más allá de ocupar un par de veces la décima posición en la tabla clasificatoria, nunca hubo opciones reales de pensar en otro objetivo que no fuera la permanencia.

Pero el mensaje de Ramis había calado. No tanto quizá en una dividida afición, pero sí en la plantilla y en el club, que se decidió por apostar por su renovación y darle un proyecto desde cero, a sabiendas que su tinerfeñismo y capacidades para mejorar sustancialmente una obra con los retoques adecuados, debía mejorar, y mucho.

Pero ni los más optimistas del lugar pensaban, tras la gran reconstrucción (10 fichajes en propiedad y solo un cedido) y el juego desplegado en pretemporada, en esta metamorfosis blanquiazul. Desde la jornada inaugural en Fuenlabrada (1-2), con un triunfo de fe, y de la calidad en sus botas de Alexandre Corredera, el equipo no ha parado de creer y de creer.

Al punto de que, salvo en tres de las 21 jornadas de la primera vuelta, siempre ha estado ocupando puestos de playoff, cerrando este 2021 en una sólida tercera plaza y a un solo punto del ascenso directo, con la perspectiva de un derbi este domingo contra Las Palmas que podría hacer que por primera vez en casi cinco años, el Tenerife cierre una jornada en esos puestos de privilegio.