Redacción Deporpress | Entre cinco y diez mil espectadores para el derbi en el Heliodoro. Sin duda la noticia de la semana del derbi canario entre el Tenerife y Las Palmas no está en lo que sucede por el momento en los aspectos deportivos de dos equipos que pelean por puestos de playoff, y que llegan al clásico canario y tercera y séptima posición.
Día sí y otro también, la cuestión es ¿Habrá público en las gradas del Rodríguez López? ¿Cuánto? Desde Gran Canaria la presión por intentar cerrar el partido a las aficiones (la propia y la blanquiazul) está siendo descarada, con goteos incesantes de ‘opinólogos’ y políticos (sin capacidad última de decisión) sobre la idoneidad de que el encuentro se dispute a puerta cerrada y; claro está, beneficie al conjunto grancanario.
Pero lo cierto es que hasta mañana miércoles, tras el Consejo Interterritorial de Sanidad, en el que participarán todas, y no solo la canaria, autoridades sanitarias del país, no habrá una decisión firme al respecto. Por cierto, tarde y no se sabe si para bien, o para mal.
Desde el CD Tenerife, que ayer dejó de despachar entradas en previsión de no poder contar con el 100 % del aforo (que parece lo más sensato), trabajan ahora con la previsión pero no certeza de que las autoridades sanitarias tomarán el camino de en medio, y limitarán el acceso a los espectadores (todos ellos abonados al Tenerife) a un porcentaje que oscila entre el 20 y el 40 % del total.
Esto significaría, como informa Diario de Avisos, que la capacidad quedaría reducida a un abanico entre 4.800 y 9.600 aficionados (por cierto, no es lo mismo jugar con cinco mil gargantas apoyando que con diez mil, de ahí que habrá que hilar muy fino)