Por @CarlosElorrieta (@speak_pick)
Con la derrota encajada el pasado sábado en el Fernando Martín ante el Urbas Fuenlabrada, el Lenovo Tenerife se complica la clasificación para la Copa del Rey del próximo mes de febrero en Granada. No son buenos momentos los que pasa el equipo de Txus Vidorreta que en su último envite llevó el encuentro a una prórroga en la que estuvo tan desdibujado como en los primeros minutos de la cita ante el conjunto fuenlabreño quien según el técnico aurinegro fue justo vencedor del choque.
Pero la cuestión que muchos se hacen a estas alturas de la temporada es la de saber si el conjunto insular pasa o no por una crisis de juego. Las cuatro derrotas acumuladas en los últimos encuentros de manera consecutiva pueden hacer pensar que dicho estado se puede haber instaurado en el entorno del conjunto tinerfeño, por mucho que se pueda sacar adelante un insignificante encuentro de BCL esta semana en tierras italianas ante el ya eliminado Dinamo de Sassari. Y es que el feeling que desprende el Canarias no es el que más desearía tener el equipo tinerfeño, al que se le han escapado la mitad de los últimos encuentros en el tiempo extra.
Ahora solo resta saber si la capacidad que se espera en la reacción del grupo de profesionales del primer equipo es capaz de sacar adelante los tres partidos que restan para cerrar la primera vuelta, siendo dos de ellos lejos del Santiago Martín y coincidiendo con las dos últimas jornadas de la competición regular en la que el equipo insular no ha sido capaz de cerrar el primer objetivo antes de tiempo que no es otro sino la de la cita copera en la ciudad de la Alhambra. Visitar al UCAM Murcia y al Morabanc Andorra en esas dos fechas que completará la primera vuelta será un envite difícil de encauzar con triunfo, pero si es cierto que este equipo ha sido capaz de hacer cosas de mucho mérito y a ello se debe encomendar la afición aurinegra que quiere volver a ver a ganar a los suyos cuanto antes. Para ello el encuentro ante Valencia Basket que cerrará el presente año se convierte en vital y no hay margen de error para los tinerfeños que necesitan si o si salir con victoria de esa cita ante el conjunto capitaneado por Bojan Dublevic. De lo contrario, el jugárselo todo a una carta en esa doble salida puede costarle caro a los canaristas. Todo esto siempre y cuando el maldito virus lo permita, y es que la cosa se está poniendo cada vez peor.
Cuídense mucho y pasen una Feliz Navidad.