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Así jugaron los blanquiazules

Redacción Deporpress| El Tenerife se despide de la Copa tras pelear en la segunda mitad contra el Eibar y el arbitraje de Milla Alvendiz, al que los blanquiazules reclamaron un penalti sobre Shashoua y el gol anulado a Apeh.

Dani Hernández: Su error en el 1-2, que supone la eliminación blanquiazul, empaña una actuación notable. Le sacó un remate a Fran Sol desde la frontal (21′) que iba dentro y evitó el 1-3 en un remate de Stoichkov (1).

Moore: Rahmani lo trajo de cabeza en el primer tiempo y le ganó los duelos personales varias veces, como en la jugada que originó el primer gol. El francés también le forzó una amarilla antes del descanso. Fue a más (1).

Sipcic: El serbio hizo un partido sobrio. Fue contundente, sacó el balón jugado cuando pudo y estuvo notable en el juego aéreo en un partido que tuvo muchos envíos al corazón del área (1).

Sergio González: Le tocó sacar el balón en largo en numerosas ocasiones para intentar buscar la velocidad de Apeh o de Moore. Cumplió en defensa y se incorporó con peligro al ataque, como en el testarazo del 1-1 (2).

Pomares: Fue uno de los sacrificados por Ramis en el descanso con el objetivo de no desgastarlo en exceso por la suspensión de Álex Muñoz en La Romareda. Sólido atrás, cumplió sin grandes alardes (1).

Aitor Sanz: El madrileño se encargó de sacar el balón jugado desde atrás como alternativa a los envíos en largo de Sergio González. Fran Sol trató de dificultarle su capacidad de maniobra con su presión cada vez que recibía (1).

Corredera: Distribuyó con criterio y fue un desahogo a la hora de abrir a las bandas para facilitar las subidas de los laterales. Estuvo atento en las vigilancias y no perdió demasiados balones, pero tuvo dificultades para ser vertical (1).

Mollejo: Percutió por la derecha en numerosas ocasiones, pero en ninguna originó peligro real en el área eibarresa. Le pone muchísima voluntad y se vacía, aunque le cuesta finalizar bien todas las acciones que empieza (1).

Thierno: Estrenó titularidad en el Heliodoro y fue asentándose con el paso de los minutos tras sobreponerse a los nervios iniciales. Le faltó un poco más de convencimiento en los duelos individuales y fue relevado al descanso (1).

Rubén Díez: Salió de su habitual demarcación liguera junto al costado para actuar de segundo delantero y buscar más las jugadas por dentro. Rara vez encontró pasillo para lucir y terminó apagándose y relevado por Ramis (1).

Apeh: Le tocó ejercer de referencia ofensiva y no estuvo demasiado acertado en las conducciones con el balón. El disparo a puerta tampoco es su virtud. Anotó un gol, que fue anulado por fuera de juego (1).

Mellot: El galo entró tras el descanso y le tocó ejercer como lateral izquierdo, a pierna cambiada, ante las molestias musculares de Alex Muñoz. Cerró su banda y, además, se incorporó al ataque con cierta energía (2).

Shashoua: Revolucionó al equipo con su desborde y sus conducciones verticales. Protestó un penalti en el minuto 52 por una caída junto a la línea de fondo que Milla Alvendiz no estimó punible. El más peligroso del equipo (2).

Larrea: Su entrada reactivó la medular. Recuperó balones y colaboró a la hora de nivelar la batalla que se había perdido en el centro del campo cuando el Eibar tenía la pelota (1).

Míchel Herrero: Le tocó ejercer de cerebro cuando los isleños estaban obligados a dar un paso adelante para intentar meter a los vascos en problemas. Hizo brillar su calidad en el toque a balón parado que originó el 1-1 (2).

Gallego: Ramis le dio 20 minutos para cambiar el signo de una eliminatoria que estaba perdida. Su presencia dio otro aire al equipo en ataque y, además, Apeh se sintió más liberado y dispuso de más opciones (1).