Redacción DeporPress | El CD Tenerife está cuajando un tremendo arranque de competición. Aguantando el envite a equipos como la UD Almería y la SD Éibar, los blanquiazules son terceros en la Liga Smartbank y las sensaciones invitan a ilusionarse.
Gran parte culpa de la buena dinámica del representativo la tiene un futbolista en concreto. Nos referimos a Enric Gallego. El punta ha anotado dos goles cruciales ante Girona y Real Sociedad B; evidenciando su notable crecimiento en los engranajes de Ramis.
Sin embargo, la trayectoria del ariete no ha sido nada fácil antes de llegar al archipiélago. Durante muchos años el delantero tuvo que compaginar su pasión con otros trabajos como camionero u obrero en la construcción.
No fue hasta su fichaje por el Badalona cuando Gallego pudo comenzar a dedicarse con exclusividad al balón. Esto fue a los 27 años. A partir de ahí, el ‘killer’ pasó por el Olot, el Cornellà y el Extremadura.
En Almendralejo se convirtió en una pieza clave para el ascenso del club a la Segunda División. Lo que provocó que en la temporada 2018/2019 tachara otro de los objetivos de su lista: pisar el fútbol profesional.
Desde entonces, el ‘9’ ha tenido una carrera destacada en España. Ha jugado varios cursos en Primera con el Huesca, Getafe y Osasuna; y ahora está haciéndose un nombre en las filas de la escuadra tinerfeña. Sin duda alguna, un jugador que sudó sangre para conseguir su sueño.