Redacción DeporPress | El CD Tenerife ha sumado hoy tres puntos más a su casillero ante una Real Sociedad B que ha cuajado un enorme partido en el Heliodoro Rodríguez López. Sin duda, un triunfo clave al que se le dará valor de aquí al final de temporada.
El encuentro arrancaba en el recinto de la Avenida San Sebastián. En la previa se había catalogada como un ‘enfrentamiento trampa’, ya que los pupilos de Xabi Alonso eran uno de los conjuntos más atrevidos de la categoría. Los vascos no defraudaron y desde el arranque del choque llevaron el peso del juego.
Los visitantes apretaban; eran unos primeros compases complicados. Sin embargo, Corredera frotó la lámpara y le regalaba un pase tremendo a Enric Gallego; ahí el punta pinchó el esférico con un control propio de Ibrahimovic y con una vaselina batía al arquero donostiarra. El campo vibraba.
A partir de ese instante el cuadro txuri urdin empujó de lo lindo, pero gracias a un soberbio Soriano el descanso llegó con el 1-0 en el luminoso. El partido no era acto para cardiacos.
El segundo periodo arrancó con un guion similar. Todo se producía en torno a la portería del representativo y a los de Ramis sabían que era momento de aguantar. El paso de los minutos fue mermando el asedio donostiarra y los blanquiazules empezaron a sentirse más cómodos en el combate.
Esto provocó que el peligro cambiara de lado y a base de contragolpes los chicharreros comenzaran a merecer el segundo gol. Hubo que esperar en el 87’; Apeh llevó un frenético ataque y le dejó el balón a Míchel, que mató el partido con el definitivo 2-0.
Triunfo vital del CD Tenerife, donde supo sufrir y atacar cuando tocaba. Instinto de supervivencia total. Ya los blanquiazules duermen en puestos de ascenso directo.