Redacción Deporpress | El delantero tinerfeño del RCD Mallorca, Ángel Rodríguez, se reencuentra este sábado con la que fue su casa durante cuatro años: el Coliseo Pérez del Getafe CF. El futbolista fue entrevistado en MARCA, donde reconoció que sintió pena por no poder despedirse de la afición azulona.
Un partido especial.- ”Sí, porque además mi etapa en el Getafe está muy reciente, fueron cuatro años inolvidables, sobre todo cuando nos metimos en Europa. Fueron años bonitos, emotivos y especiales, en mi carrera a nivel personal, me voy a encontrar con viejos compañeros y amigos. Antes de jugar en Getafe, en Primera jugué con Tenerife, Eibar y Levante y no pude arrancar, no conseguí esa continuidad y fue con el Getafe mis mejores años en Primera y por eso dije que fueron años bonitos”.
A un gol de hacer historia en el Getafe.- “Sí, no te voy a engañar, se me quedó esa espinita, pude lograrlo, me quedé a falta de un gol. El gol del Camp Nou se lo dieron a Lenglet, además hay goles que fallé contra Celta o Levante, el penalti contra el Elche… No pudo ser, se me quedó clavada, fue una lástima. Ahora estoy en Mallorca y quiero hacer historia aquí”.
Cariño hacia la afición azulona.- “Hay un momento en el segundo año mío, cuando jugamos contra el Valladolid, en que llegó una oferta de Girona. Estaba una oferta que había encima de la mesa, que estaba esperando que Portu se fuera a Sevilla y yo a Girona. Empezaron a corear mi nombre y la gente apretó bastante, se me puso la piel de gallina. La gente, por lo menos los cuatro años que estuve, me apoyaban muchísimo, la sentía muy cerca. A mí antes que nada me dio mucha pena no poder despedirme de ellos, les agradezco el apoyo durante mis cuatro años, les animo que sigan apoyando, con su ayuda y su apoyo no van a tener problemas en salvarse. Nos vemos en el Coliseum”.
Oferta en verano.- “Uno toma decisiones de un día para otro. Tanto yo como mi representante hablamos con el presi para hablar un acuerdo, incluso mi mujer tenía una cita y dije que íbamos a renovar ya pero llegó el Mallorca, me ofreció unas condiciones de dos años que me satisfacían y un proyecto sólido y bueno. Quería probar una vida diferente, soy canario y vivir en una isla me adapta mucho más rápido. Era el momento de cambiar de aires, había sido una temporada muy dura, no había sido mi mejor año, no había jugado mucho, no tenía protagonismo, fue un momento de cambiar de aires, dije que era el momento de salir”.