Skip to main content Scroll Top

Málaga, fecha señalada en rojo para Juan Soriano

Redacción Deporpress | El próximo lunes, 15 de noviembre, es una de las fechas señaladas de Juan Soriano en el calendario futbolístico. El arquero del CD Tenerife, titular indiscutible en los esquemas de Luis Miguel Ramis, vuelve a la que fue su casa durante el curso pasado: La Rosaleda. En el Málaga CF, el guardameta blanquiazul pasó una temporada a préstamo, cedido por el Sevilla FC, donde alternó el rol de la titularidad y la suplencia. Sobre aquella etapa y dicho reencuentro, hablaba a medios oficiales del club.

Ganar al Girona.- «Fueron tres puntos importantes ante un rival que venía en buena dinámica. Sabíamos que tenía bajas importantes, pero dimos la cara y nos pusimos por delante. Tuvimos la pelota y ocasiones, aunque con el empate en el segundo tiempo, fue un golpe duro porque tuvieron minutos de balón y acercamientos para hacer el 1-2. Sin embargo, terminamos embotellándonos y conseguimos premio con el gol de Enric. En Segunda, toca a veces dominar y otras no. Cuando tenemos el balón, debemos hacer nuestro juego y materializar ocasiones».

Factor HRL.- «Cuando el equipo va bien, todo suma. La afición es importante para nosotros porque, quienes vengan, deben saber que les va a costar sudor y lágrimas para conseguir puntos de aquí. Damos las gracias a nuestra gente porque también era un lunes, en fechas y horarios donde se trabaja y los pequeños tienen que ir al colegio».

Málaga.- «Debemos seguir en buena dinámica y sumando puntos. Para mí, es especial. No tuve la suerte de vivir el ambiente del público, pero Málaga me dio una gran oportunidad. Doy gracias a Manolo y Pellicer por confiar en mí. Fuera les está costando, pero en casa es de los más fuertes de la categoría. La afición lleva a los suyos en volandas. Aprietan mucho y meten fácilmente cerca de 20.000 personas. Es un plus, pero vamos con la idea de sumar tres puntos y seguir en buena línea, con los pies en el suelo porque sabemos que queda mucho».

Moral cargada.- «Me siento muy bien, con confianza. El míster decidió confiar en mí y, durante cada día, busco ayudar al equipo. El portero necesita continuidad, algo que no pude tener en años anteriores. Me encuentro bien y el equipo va en buena línea. Además, hay una buena unión en el vestuario, algo invisible que los de fuera no puede verse. Se hace una piña cada vez que terminamos un partido y nos ayudamos. Es el reflejo de que todo vaya bien».