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Así vimos a los blanquiazules contra el Amorebieta

Redacción Deporpress | Sufrida, pero sabrosa. El Tenerife se puso el mono de trabajo para sacar tres puntos de oro contra el Amorebieta, en un encuentro se complicó sobremanera con la expulsión de Mellot por doble amarilla. Ponemos nota a la actuación individual de los jugadores del representativo.

Juan Soriano: Sigue subiendo escalones en la jerarquía de la portería. Una nueva buena actuación del arquero blanquiazul, quien estuvo siempre concentrado para despejar el peligro en el juego aéreo y con alguna parada de reflejos de mucho mérito (2).

Mellot: Un error impropio de un fútbol profesional. Cede a la ira en un impulso que deja al equipo con uno menos más de medio partido, con el marcador a favor. Primer lunar serio en el notable arranque de temporada del galo (0).

José León: Sumó una nueva titularidad y estuvo mejor que ante el Huesca, donde le tocó debutar. Empezó un pelín impreciso, pero fue creciendo conforme pasaron los minutos y ejerció unos 90 minutos que opositan para decirle a Ramis que está para ser titular con regularidad (2).

Sipcic: Perdió la marca y dejó libre a Etxaburu para que rematara sin oposición a la red cuando estaba haciendo un buen partido. Pequeños errores de concentración del serbio que parecen terminar costándole más caro que al resto de sus compañeros (1).

Pomares: Siempre en su línea. Rara vez hará un partido excelente, pero difícilmente te suspenderá. Un futbolista que siempre se maneja en la línea correcta. Esta vez, originó un centro llovido perfecto para que Elady metiera la cabeza y fuera gol (2).

Corredera: Uno de los mejores fichajes de la categoría. Otra demostración en sala de máquinas. Su confianza y juventud hizo que a veces se complicara en exceso, especialmente cuando el rival presionó en bloque alto y su naturaleza le hacía sacarla jugada cuando caía a banda, pero detalles que se pulen con la suma de minutos. Siempre da desahogo a la salida y criterio con balón (2).

Aitor Sanz: Mucho trabajo para el capitán, que pronto se vio condicionado por una temprana amarilla. Aguantó, metiendo piernas y dando mucho trabajo en el repliegue ante la inferioridad numérica (2).

Bermejo: Arrancó con fuerza como interior diestro, percutiendo y buscando hacer daño en transiciones ofensivas. Terminó siendo sacrificado antes del descanso por la expulsión de Mellot (1).

Shashoua: Jugar con el inglés supone una clarividencia ofensiva, siempre con una marcha más en las jugadas. Volvió a acudir a su cita con el gol, esta vez tirando de galones y sangre fría para transformar el penalti (3).

Rubén Díez: Le falta más continuidad en su juego. Aún así, completó una buena primera parte, asociándose bien por abajo y percutiendo bien con balones al espacio. Menos protagonista con la expulsión, fue sacrificado a la hora de juego (1).

Elady: Encontró premio en un acto de fe. Pese a su falta de estatura, leyó a la perfección el centro de Pomares para sorprender al zaguero y rematar de cabeza a gol, previa ayuda del palo. En ocasiones, se pierde en protestas y caídas, pero su actitud es irreprochable (3).

David: Sobresaliente debut del canterano en el lateral derecho, dentro de un escenario difícil en inferioridad. Actitud, concentrado y sin cometer ningún error, cortando todo el peligro que pasó por su lado. Defensivamente, cumplió con nota muy alta (3).

Mollejo: Ramis le dio entrada por su frescura para fajarse y ser el primer hombre en la presión. Se fajó mucho en los balones divididos, pero en ocasiones llegó tarde a la presión. En la jugada del gol del Amorebieta, no cierra bien junto a Sipcic el remate de Etxaburu (1).

Míchel: Lo guardó el míster, pero la complicación del partido derivó en su entrada. Su afán de demostración hizo que a veces saliera de su zona de influencia para caer en la trampa de la presión sin éxito, llevándose alguna bronca de Ramis. Pero el de Burjassot dio piernas y músculo en el mediocampo para aliviar el arreón de los vascos (2).

Sergio: Entró en la recta final para dar descanso a un Aitor Sanz que se jugaba la doble amarilla. Aportó frescura y velocidad en la presión, torpedeando el ataque del Amorebieta en la recta final e incluso prodigándose en algún contragolpe (-).

Álex Muñoz: Le tocó incrustarse en el doble lateral para reforzar el carril blanquiazul, ya en la recta final del partido (-).