Por @CarlosElorrieta
Faltaba por abrir la ventana de la competición europea por parte del Lenovo Tenerife. El conjunto aurinegro debuta en la ciudad de Zaporithia rindiendo visita al Prometey a partir de las cinco de la tarde de este miércoles y con el deseo de poder superar esta primera eliminatoria de grupos que es algo engañosa pues solo dos de los cuatro equipos que componen cada grupo estará presente en la siguiente fase de la competición europea.
Y es que la Basketball Champions League se ha convertido en un goloso manjar para los clubes que participan en ella por los montantes económicos que reciben aquellos que llegan a la fase final de la misma, lo que ha hecho recular a equipos como Unicaja que ha optado por participar en esta competición organizada por la FIBA, lejos de hacerlo en la Eurocup que parece perder cierto interés. Es por ello que el equipo de Txus Vidorreta que llegaba este martes en vuelo charter desde Madrid a tierras ucranianas, necesita comenzar su participación en la edición 21-22 dando garantías de buen baloncesto y tratando de sumar el mayor número de triunfos en esta primera fase.
La ausencia de Lio Shermadini será un lastre importante en el seno del conjunto aurinegro que no puede venirse abajo por ello. Desde la dirección deportiva del club, Aniano Cabrera ha vuelto a hacer un hábil movimiento para traerse a Julian Gamble quien debutó el pasado domingo en el Wizzink Center ante el Real Madrid dejando buenas sensaciones en apenas dos sesiones preparatorias con el equipo y está llamado a hacerse importante en el seno del conjunto tinerfeño. Tanto el jugador como el club tienen opción de salida a los dos meses y de no producirse por ninguna de las partes, Gamble quedaría vinculado al equipo tinerfeño hasta final de temporada.
Con estos mimbres toca afrontar el desafío de la BCL y sabemos que el Canarias disfruta mucho en esta competición que ya tiene en sus vitrinas tras conquistarla en la primera edición de la misma en el Santiago Martín hace ya un lustro. Toca ahora hacer ese sueño del pasado realidad e intentar repetir la gesta que hasta en dos ocasiones ha sido capaz de llevar a cabo el San Pablo Burgos, que debutó con triunfo el pasado lunes ante el Besiktas. Ahora es el momento de que los aurinegros nos hagan vibrar y disfrutar en esta nueva edición de una competición que quiere seguir afianzándose en el viejo continente y que sería, de conquistarla, un nuevo espaldarazo al club que sigue mostrando su crecimiento en todos los aspectos. Ojalá la fiel afición aurinegra sea capaz de llevar en volandas a los nuestros y disfrutar de todo ello, siempre que lo permita la situación epidemiológica que parece dar un respiro generalizado.