Por Rubén Mesa
Continúan pasando las semanas y después de ocho jornadas, el Club Deportivo Tenerife sigue dando buenas sensaciones para alimentar nuestra ilusión. Es cierto que llevábamos dos jornadas arrastrando malos resultados: el desconcierto en el último partido en casa, contra el Mirandés, al perder en los últimos minutos, quedándonos con cara de tontos. Esos errores se acrecentaban, una semana más tarde, en el estadio Juegos del Mediterráneo provocando la segunda derrota consecutiva del equipo blanquiazul. Esas derrotas provocaron un mal ambiente en la órbita tinerfeñista, generando críticas y mucho debate futbolístico, tanto en la calle como en las redes sociales.
Pero el sábado todo cambió. A pesar de recibir un gol a los 30 minutos de juego, en un error defensivo tras un mal pase, el equipo no se rindió. Continuó peleando, y tan sólo tres minutos después, consiguió poner las tablas en el marcador. A pesar de ser una de las primeras partes más grises de esta temporada, el equipo no perdió el estilo de juego habitual en los partidos fuera de casa.
En la segunda parte se mostró el Tenerife de las primeras jornadas. Un equipo con una gran solidez defensiva, con una presión alta, adelantando las líneas defensivas para crear peligro y robar la pelota, saliendo a la contra para demostrar la calidad que atesoramos en los metros finales. Estamos ante un equipo muy trabajado, con la firma de Luis Miguel Ramis. Se aprecia una idea de juego continuista de la temporada pasada, en la que teniendo una buena estructura defensiva, nos ilusiona pensar que tendremos, tarde o temprano, las oportunidades para ganar los partidos.
Después de las dos primeras derrotas, el globo blanquiazul se desinfló, pero debemos confiar en este equipo, que nos va a dar muchas alegrías esta temporada. Los que no creían en el equipo, después de las dos derrotas, volverán a creer y los que confiamos en este proyecto, estamos seguros de que tenemos un equipo ilusionante. Tendremos que ir poco a poco y partido a partido.
Se nos viene un partido, el próximo domingo en el Heliodoro ante el Amorebieta, que puede ser más complicado de lo que parece, vistos sus últimos resultados. Pero después de verlos jugar ante el Huesca, mantengo la ilusión. Creo que nos van a dar buen juego y deseo que nos regalen otra alegría. Espero que seamos muchos apoyando al equipo y ayudándolos a conseguir la victoria.