Redacción Deporpress | La acción polémica para el CD Tenerife en el partido contra el Almería sucedió cuando a los seis minutos Enric Gallego cayó dentro del área local y el colegiado Ávalos Barrera no pitó la pena máxima.
Protestan los blanquiazules que la obviedad del penalti está en que el delantero no pudo continuar y a los 15 minutos tuvo que abandonar el terreno de juego, lesionado en esa acción.
A la espera de concretar el grado, el club confirmó mediante un parte médico que se trata de un “esguince de tobillo”, por lo que su concurso para el partido del próximo sábado contra la SD Huesca en El Alcoraz está entredicho, hasta que se le puedan realizar más pruebas a la vuelta a la isla.