Redacción Deporpress | Elady Zorrilla está disfrutando en la isla desde el primer momento que llegó, cumpliendo un objetivo que inició hace nada menos que dos años.
Y es que el ahora atacante insular goza de la confianza absoluta de Luis Miguel Ramis, que lo ha alineado en las cuatro primeras jornadas como titular, empezando como delantero centro y ahora ya en su posición más habitual; en una banda, tras la llegada de Enric Gallego.
No fue fácil sin embargo vestir a Elady con la camiseta blanquiazul, algo que perseguía la entidad desde hace prácticamente tres años, los que lleva siguiendo al nacido en La Puerta del Segura (Jaén). Primero Víctor Moreno y ahora Juan Carlos Cordero tenían entre ceja y ceja a un futbolista llamado a ser importante, tanto en el equipo, como para la Liga en general.
El CD Tenerife ya quiso hacerse con los servicios del jienense al término de la temporada 2018/19, cuando Elady se destapó en Segunda División B con 21 goles pero no pudo ascender con su equipo.
Buscaba una proyección hacia el fútbol profesional pero el FC Cartagena se cerró entonces en banda a dejar marchar a su mejor futbolista, que siguió en el cuadro cartagenero dos temporadas más. Entonces el futbolista tenía por delante dos años más de contrato y con una cláusula de 500.000 euros supo disuadir las llamadas de equipos de superior categoría.
El entonces director deportivo del Tenerife Víctor Moreno lo intentó, empezando por ofrecer 100.000 euros y acabando por unos 200.000y la cesión de algún canterano, pero el FC Cartagena no aceptó esa ni otros propuestas de rivales de los insulares.
Al menos en la siguiente en la categoría de bronce (2019/20), el extremo sí pudo celebrar el ascenso a la de plata, marcando en esta ocasión ‘solo’ siete tantos. Se sacaba una espina el jugador, que de esta manera pudo disfrutar de la Liga Smartbank el curso pasado, en su último año de contrato para repetir cifra goleadora (7) y conseguir la permanencia.
Sin más ‘ataduras’ con el FC Cartagena, el Tenerife sí que pudo esta vez traerse a su deseado Elady Zorrilla, con dos temporadas de retraso pero ya maduro y sin coste alguno. Juan Carlos Cordero se hizo con una pieza que perseguía desde hace tiempo, y no solo siendo director deportivo blanquiazul.