Skip to main content Scroll Top

Retorno mejorable

Por @beatrizpalmero

Los buenos inicios no son muy habituales por estos lares. Los cuatro partidos del Tenerife en esta Liga han ido dejando buenas sensaciones, cada vez mejores y es una sensación olvidada, no lo vamos a negar. Y si, ya sabemos que la competición es larga, pero, bueno, de ilusiones también se vive, que dejar volar la imaginación siempre es un buen ejercicio.

Lo que ha dejado una sensación agridulce es la vuelta de los aficionados al Estadio. Por una parte, hemos podido recuperar ese ritual compartido de encontrarnos en las gradas, comentar los fichajes, el rendimiento, las jugadas y, sobre todo, reafirmarnos en que no hay mejor manera que ver el fútbol que en el campo, con el ruido en la grada, pudiendo elegir qué mirar sin que el realizador elija por nosotros… Pura adrenalina.

Por otra parte, el protocolo para la vuelta del público al Heliodoro, deja muchos inconvenientes que el club debe mejorar de cara al aficionado y, especialmente, al abonado. Cierto es que las directrices establecidas por el club blanquiazul no difieren en demasía de las propuestas por el resto de clubes, siguiendo las líneas fijadas por LaLiga. Pero en los detalles es donde puede mejorar el servicio ofrecido a los abonados que han sacado su abono con toda la ilusión del mundo.

Para empezar, ha faltado una campaña más exhaustiva de información en medios, redes sociales y soportes publicitarios. Quizá el primer error fue asignar el asiento habitual a los abonos. Viví alguna situación desagradable con un abonado que llegaba cinco minutos antes del partido y le reclamaba a alguien sentado en su asiento que se levantara, olvidando que esa persona también era un abonado que no tenía disponible su asiento con pegatina verde. Si se hubiera insistido desde el principio en que no había butacas asignadas, hubiera sido más fácil. Ahora, hace falta más información. Y, a falta de información, y de civismo, que también la hay, hace falta más personal. Acomodadores, como en el cine. En Tribuna baja no hubo un segurita disponible hasta el minuto 20 de partido, cuando ya les era imposible distinguir si los asientos ocupados tenían pegatina o no. Y lo cierto es que muchos se saltaban esa norma y se encaraban con los aficionados que le señalaban que no podían sentarse ahí, obligando incluso a levantarse a personas que habían llegado con mucha antelación ante la perspectiva de tener un espectador sentado detrás o al lado sin guardar la distancia de seguridad y con la poca educación de hacer oídos sordos a las advertencias recibidas. ¿Qué puede hacer un aficionado ante este tipo de comportamientos? Nada si no hay un responsable por sector de velar por que se cumplan las normas.

Y luego, están las franjas horarias. Para los abonados más veteranos no es precisamente una ventaja poder acceder los primeros al Estadio. Dos horas son muchas para los mayores de 65 años que, además, son los de mayor riesgo. Y viendo el posterior comportamiento de algunos, esta anticipación sirve de bien poco, porque si un desconsiderado se sienta detrás, al final se ven obligados a buscar un sitio peor para sentirse mas seguros ante la posibilidad de contagio. Podría ser una buena opción habilitar la reserva de asientos online también por franjas: el lunes para los dos mil primeros abonados, el martes para los dos mil siguientes, etc, evitando todos estos inconvenientes, aunque esta medida tampoco será efectiva sin acomodadores que vigilen el cumplimiento de las normas.

Creo que los abonados y los aficionados blanquiazules merecen que se vayan revisando las medidas tomadas en beneficio de todos, sin olvidar que no todos los inconvenientes tienen su origen en el club, sino en el comportamiento de muchos aficionados que rayan en la falta de educación y la prepotencia.