Redacción Deporpress| El Real Valladolid atraviesa por un momento complicado con el brote del COVID-19 que afecta a su vestuario. Hasta cinco jugadores blanquivioletas se han contagiado ya y, lo que en principio parecían casos aislados, han desembocado en algo mucho más serio.
Primero fueron José Antonio Caro, Rubén Alcaraz y Javi Sánchez, a los que ayer por la mañana se les unió Fede San Emeterio. Por la tarde, el número había llegado hasta los cinco futbolistas con la confirmación del contagio de Álvaro Aguado.
El Valladolid ha intensificado los controles y, tras suspender el partido amistoso que iba a disputar ante el Cristo Atlético, ha trasladado nuevas pautas a los jugadores y ha anunciado que volverán a entrenar a puerta cerrada.