Redacción Deporpress | El CD Tenerife sacó un punto en el campo del líder: el RCD Espanyol. Los tinerfeños compitieron con sobriedad, dentro de un escenario donde las condiciones del rival le obligaron a adoptar un papel más pasivo que activo. Así vimos, uno por uno, a los jugadores.
Serantes: Vence a mano cambiada en el obús de Raúl de Tomás, pese a tener su palo controlado, en una jugada donde parece cogerle de improviso. No le tiraron demasiado entre los tres palos, pero resolvió el resto del trabajo (0).
Moore: Cumplidor. No obstante, tuvo mucho trabajo con su marca en el extremo y las incorporaciones de Pedrosa. Arriba, no estuvo tan fino como acostumbra, pecando a veces de lentitud e imprecisión en su ejecución (1):
Sipcic: Buen partido del zaguero serbio, pulcro y sin errores atrás, dando seguridad en la zaga junto a Sergio González en el eje central (2).
Sergio González: Tiene madera de central, donde ha funcionado mucho mejor que como mediocentro. Una posición que no le era desconocida y donde se ha ganado la confianza de Ramis. Volvió a aprobar en dicha posición, siendo una opción más que interesante de futuro si el club lo incorpora como refuerzo (2).
Pomares: Un futbolista que siempre aprueba y uno de los mejores fichajes del curso coste-precio. Cumplidor en defensa y con una buena dosis de goles para su posición. Con una zurda eficiente, se adjudicó la autoría del tanto blanquiazul con un latigazo preciso (2).
Aitor Sanz: Su mayor defecto es que no sea eterno. Con 36 años, sigue aguantando el tono físico como uno más. Cumplió, como es habitual, en un Tenerife más contemporizador. Su presencia en sala de máquinas es un seguro de vida (2).
Javi Alonso: No terminó de conectarse a la escena sobre el verde. Empezó entregando un balón comprometido atrás y luego perdió un forcejeo que propició un contragolpe. No se le vio cómodo (0).
Nono: Intermitente. Siempre voluntarioso, tuvo confianza para intentar alguna que otra jugada personal, pero con un Tenerife más replegado y al contragolpe, no tuvo un escenario para brillar (1).
Shashoua: Notable primera parte del londinense, motor del eje ofensivo blanquiazul. Se fabricó en jugada personal la asistencia a Pomares para el 0-1. Y Diego López le sacó un balón de la escuadra. Tenerlo en nómina sería una grata noticia para el próximo curso. A veces, pecó de individualista. Menos protagonista hasta el cambio en la segunda parte, con los plomos fundidos (2).
Vada: El argentino mantuvo un nivel de acción parecido al de Nono. En un partido de mucho trabajo defensivo, no pudo brillar como más le gusta: con balón (1).
Fran Sol: No tuvo su día, pues apenas se le vio por el balcón del área. Le tocó ponerse el mono de trabajo, pero sí se echó de menos mayor acierto cuando el Tenerife tuvo ocasión de golpear en zona de tres cuartos (1).
Jorge: Absorbido por el clímax del encuentro. Soltó una patada a destiempo que puedo acarrearle sanción. No era el escenario ideal –por el devenir del choque- para que el canterano ejerciese su afán reivindicativo (1).
Germán Valera: Veinte minutos, entrando en un partido ideal para sus condiciones, como revulsivo. No cambió la inercia del encuentro, en parte porque no acertó en sus decisiones cuando rascó bola, y también porque el equipo no tuvo momentos para salir en carrera (1).
Suso: Apenas le dio tiempo para prodigarse en ataque, con solo diez minutos en el verde de Cornellá El Prat, en la que pudo ser su última excursión como blanquiazul. El tacuense aportó trabajo en defensa, dentro de un guion donde los tinerfeños apuraban el empate (1).
Joselu: Entró prácticamente sobre el agregado. Sin tiempo para valoración (-).