Redacción Deporpress | Tras una serie de solo tres puntos de 15 posibles, el CD Tenerife se complicó garantizar la permanencia en la Liga Smartbank. Anclado entre los 44 y los 47 puntos, el equipo de Luis Miguel Ramis no conseguía sellar su permanencia en la categoría de plata, aunque el triunfo (0-2) en Sabadell allanó el camino.
Los goles de Valentín Vada y Sergio González pusieron el lazo a esa permanencia, pero solo de manera virtual. Tocaba rematar en cas, contra un Mallorca que llegaba de resaca al Heliodoro; pero ni por esas.
Con una primera parte horrible, la bronca de Ramis en el descanso sirvió para que el equipo elevara el nivel en la segunda, aunque no le alcanzó para al menos empatar, sumar un punto y olvidarse ya de esta decepcionante 2020/21.
Caer al pozo de la Segunda B era de todas maneras una posibilidad remota, rocambolesca, y encima en una de las ecuaciones para el descenso del Tenerife aparecía la vecina UD Las Palmas.
Pero no ha habido que esperar. La victoria en la noche del jueves del Real Zaragoza sobre el CD Castellón ha hecho caer como un castillo de naipes esa diabñolica combinacion.
Los maños se hicieron un favor así mismos con el 3-0 de anoche, alcanzando los 50 puntos que les sirven también para garantizar su permanencia pero, además, hicieron un favor a los blanquiazules, que ahora sí tendrán dos últimos partidos para tomarse las cosas con calma. Ramis podrá demostrar que quiere ver a todos los ugadores en acción, los menos habituales en la plantilla como profesional (como Suso) y canteranos como Jorge Padilla, Félix Alonso o Dylan, que han trabajado todo el año a la sombra de los mayores, y que merecen el premio.