Redacción Deporpress| La salvación del Tenerife puede ser matemática dentro de unas horas. Bastaría, simplemente, con que el Castellón no ganase esta noche al Zaragoza en La Romareda.
Pero ¿qué ocurriría si ganan los blanquinegros? Si eso sucede, se abriría una vía que, aunque remota, podría suponer el descenso del equipo que dirige Luis Miguel Ramis a la primera edición de la Primera RFEF (antigua Segunda B).
Se trata del cuádruple empate a 50 puntos entre Las Palmas, Logroñés, Castellón y Tenerife. En esa hipótesis para dirimir la última plaza hacia el abismo, el equipo que saldría peor parado son los blanquiazules.
Para que suceda esta improbable combinación, tanto el Tenerife como Las Palmas deberían perder todos los partidos que les restan. Riojanos y castellonenses tendrían que ganarlo todo y, además, el Alcorcón, el Zaragoza y el Cartagena tendrían que sumar puntos suficientes para superar la cifra de 50.
El morbo añadido viene porque, como si de un relato diabólico se tratase, Las Palmas sería el actor invitado para propiciar la entrada de los blanquiazules en el infierno de la Segunda B. Los grancanarios podrían ‘dejarse ir’ y perder en su visita a Las Gaunas de la última jornada. Ese resultado, unido a todos los supuestos relatados anteriormente, condenaría a los blanquiazules y salvaría a los riojanos.