Redacción Deporpress| Alberto Jiménez ha tenido un curso de lo más accidentado. Tras siete temporadas vistiendo de blanquiazul y con el umbral de los 200 partidos superado esta misma campaña, el majorero vive sus momentos de mayor zozobra después de varios episodios que han terminado de colmar la paciencia de los aficionados del Tenerife. La roja directa ante el Almería no ha sido el primer error de su trayectoria, pero sí que ha supuesto otro charco para alguien acostumbrado a generar que llueva sobre mojado. En su mano está, a partir de ahora, revertir la situación y propiciar la aparición de más noticias positivas sobre su figura.
Apartado.- En noviembre de 2020, Alberto Jiménez fue identificado por la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, en compañía de Javi Alonso, cuando ambos se encontraban en el interior de un local que incumplía tanto la hora de cierre como el aforo decretado por las autoridades. Ambos futbolistas incumplieron, además, los protocolos marcados por LaLiga y pusieron en peligro al resto de sus compañeros al presentarse al entrenamiento del día siguiente. Tras el consiguiente expediente disciplinario, Alberto y Javi Alonso fueron apartados del resto del grupo y sancionados.
Expulsiones.- La roja directa del pasado viernes ante el Almería no ha sido la primera del majorero en lo que va de temporada. En el último partido de 2020, justo antes del parón navideño, tuvo un enganchón con Nahuel Bustos (Girona) y López Toca decidió mostrarles la roja directa a ambos. Ramis había decidido que Alberto sustituyese a Ramón Folch en el minuto 54 y la expulsión llegó en el 74. Tras su acción, el técnico tuvo que retirar del campo a Fran Sol para no dejar a Javi Alonso en solitario en la medular y salvaguardar el 2-0 del que disfrutaba el Tenerife desde el primer ato.
Fallos individuales.- Alberto también protagonizó fallos clamorosos durante el pasado curso. El 20 de octubre de 2019, en el Heliodoro, el majorero cometió un exceso de confianza y, en un alarde de superioridad sobre el adversario, regaló a Enzo Lombardo un balón que tenía controlado. El Racing de Santander perdía por 2-0 en el Heliodoro y el error del jugador blanquiazul metió a los cántabros en el partido justo antes del descanso. Los aficionados, cansados de este tipo de acciones, le reprocharon su predisposición a ‘sobrarse’ cuando se retiró al túnel de vestuarios. Aquel fallo supuso el 2-1 y el partido, al final, concluyó con 3-3 y supuso otra nueva piedra para el proyecto que conducía en aquellos momentos Aritz López Garai.
Lagunas de concentración.- La mayoría de sus despistes sobre el terreno de juego obedecen a desconexiones puntuales y a su afán por corregirlas al precio que sea. Fue lo que sucedió en la última jornada ante el Girona. Tras perder un balón en la medular, se lanzó a recuperarlo a toda costa y su exceso de fuerza le costó la roja. Ramis resaltó, en su comparecencia ante los medios de comunicación, que Alberto «sabe que se ha equivocado. Son lances del juego evitables y durante la semana insistimos, precisamente, en mantener la concentración para que no sucedan», dijo refiriéndose a la acción del majorero.
La afición prefiere que no siga.- Conscientes del debate que genera la presencia de Alberto Jiménez con la camiseta blanquiazul, Deporpress realizó una encuesta con la pregunta de si su ciclo en el Tenerife debe terminar o no. El 65 por ciento de los participantes optó por la vía de que el Tenerife le busque una salida, pese a que le resta una campaña más de contrato, mientras que el 35 por ciento restante se mostró partidario de su continuidad.